El grupo IAG -al que pertenecen Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level- es el único de los tres grandes europeos que ha cerrado el primer trimestre del año con beneficios, de 301 millones, frente a las pérdidas de 665 millones del que encabeza Lufthansa y de 287 millones de Air France-KLM.
No obstante, todas ellas han revisado a la baja sus expectativas de crecimiento para este 2026, muy condicionado por la fuerte subida del precio del combustible de aviación, que desde el inicio de la invasión de Irán por Estados Unidos e Israel, el pasado 28 de febrero, ha duplicado su coste.
Según las cuentas de IAG enviadas este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) -las últimas en publicarse tras los otros dos grupos-, el grupo que dirige el español Luis Gallego consiguió un aumento de su resultado neto del 71 %, por la fortaleza de sus principales mercados y porque todavía no acusó con fuerza la subida del precio del combustible.
IAG gana 301 millones, frente a las pérdidas de 665 millones del que encabeza Lufthansa y de 287 millones de Air France-KLM
El resultado del grupo Lufthansa (al que pertenecen además de la propia Lufthansa, la también alemana Eurowings, la austríaca Austrian Airlines, la suiza Swiss, la belga Brussels Airlines y la italiana ITA) mejoró un 25 % sobre las pérdidas de un año antes, cuando se dejó 885 millones.
Air France-KLM -que incluye también la compañía neerlandesa de bajo coste Transavia- perdió en el primer trimestre 287 millones de euros, algo menos que los 292 millones que se dejó en ese periodo del año pasado.
El tirón de los ingresos de Lufthansa, que crecieron al 8 % (hasta 8.746 millones), por el aumento del volumen de tráfico y por el fuerte crecimiento de sus segmentos de logística y mantenimiento, fue superior a la cifra que consignó IAG, con 7.181 millones (un alza del 1,9 %), y al 4,4 % que se incrementaron en el conglomerado franco-neerlandés (7.500 millones).
No obstante, Lufthansa explica que sus resultados se vieron impactados negativamente por huelgas en las divisiones de pasajeros y cargo en la compañía principal en los meses de febrero y marzo, protestas que continuaron en abril.
El crecimiento en el movimiento de pasajeros en los tres grandes grupos estuvo liderado por Air France-KLM, con 22,3 millones (4,4 % más), en tanto que el holding liderado por la compañía alemana movió 25,1 millones de pasajeros (3 % más) e IAG subió el 0,8 %, hasta 26,4 millones.
Las cifras de ocupación de aviones mejoraron en los tres casos, pero son superiores en Air France-KLM, con un 86,3 %, seguido de IAG (84,2 %) y Lufthansa (82,2 %).
Revisan a la baja el año, con 6.000 millones de coste extra por el queroseno
Los tres grupos reconocen que el impacto de la subida del precio del queroseno tras el inicio de las hostilidades y el cierre del estrecho de Ormuz impactará negativamente en sus resultados de este ejercicio, pese a que todos ellos tienen coberturas financieras para entre el 70 y el 80 % de su combustible a meses vista.
En concreto, IAG explica que su factura por este concepto subirá desde los poco más de 7.000 millones en que cerró en 2025 hasta los 9.000 millones de euros (en febrero había pronosticado 7.400 millones).
Pese a la subida de precios, IAG defiende que no tiene problemas de abastecimiento en sus mercados principales (América, Europa y los domésticos) y resalta su posición «única», porque tiene unos márgenes estructuralmente elevados, un balance sólido y está tomando las medidas necesarias en materia de rentabilidad, costes y capacidad.
Lufthansa, por su parte, calcula que en todo el año el suministro de combustible le costará 1.700 millones adicionales, por lo que anticipa que su beneficio del ejercicio será inferior al previsto antes de la crisis.
De momento, el grupo Lufthansa no prevé restricciones en el suministro de queroseno en ninguno de sus principales centros de operaciones, pero sí avanza un posible riesgo en la caída de la disponibilidad del combustible.
Alta factura de carburante
Air France-KLM calcula que la factura de carburante en 2026 será de unos 9.300 millones de dólares (7.900 millones de euros), es decir 2.400 millones de dólares (algo más de 2.000 millones de euros) más de lo que calculaba anteriormente.
El consejero delegado del grupo franco neerlandés, Benjamin Smith, advirtió de que, si la subida del carburante no se ha dejado todavía sentir en los resultados del primer trimestre, sí que pesará en los próximos trimestres, por lo que han tomado medidas de gestión «rigurosa» de los costes.


