La empresa Indra ha subido este lunes en bolsa el 2,51 % y acaba con una racha bajista de cinco sesiones consecutivas a la espera de la junta general de accionistas que celebrará mañana y en la que aprobará su nueva estructura de gobierno, tras conocerse la semana pasada que ultima una alianza con Santa Bárbara.
Al cierre bursátil, cada acción de Indra ha ganado 1,18 euros, equivalentes a ese 2,51 % (la mayor subida entre las empresas del índice bursátil IBEX 35), para cerrar en 48,1 euros.
Indra se recupera así de las caídas de la semana pasada, en las que perdió casi el 15 % de su valor, mientras que en lo que ha transcurrido de año la multinacional española acumula una bajada del 0,91 %.
La Junta General de Accionistas de Indra aprobará mañana, martes, la nueva estructura de gobierno de la compañía, tras el nombramiento de Ángel Simón como presidente no ejecutivo y de Josep Maria Recasens como consejero delegado, así como la reducción del consejo de administración de 16 a 14 miembros.
La reorganización culmina la etapa abierta tras la salida del anterior presidente, Ángel Escribano; la no renovación de José Vicente de los Mozos; y la desinversión de Mechanical & Engineering (EM&E), empresa vinculada a la familia Escribano, que abandonó el accionariado de Indra.
Indra solicitará a los accionistas autorización para que el consejero delegado pueda percibir en títulos de la compañía
Entre los asuntos del orden del día no figura ninguna referencia a EM&E, compañía con la que Indra estudió una posible operación corporativa, que finalmente quedó descartada después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) reclamara la eliminación del conflicto de interés existente.
EM&E es propiedad de Ángel Escribano y de su hermano Javier, quien ocupaba un puesto como consejero dominical de Indra en representación de la compañía.
Los dos puestos amortizados del consejo de administración, que pasa de 16 a 14 miembros, se corresponden al de Javier Escribano, que renunció al puesto tras la salida de EM&E del accionariado de Indra, y a la de Mónica Espinosa, que no pudo incorporarse al consejo al no obtener la compatibilidad necesaria por parte de Endesa.
La reducción del consejo implica que el porcentaje mínimo de los accionistas para tener derecho para asignar a un consejero supere el 7 %.
En materia de remuneraciones, Indra solicitará a los accionistas autorización para que el consejero delegado pueda percibir en títulos de la compañía el 30 % de su retribución variable anual, de acuerdo con la política retributiva vigente; y la junta deberá aprobar el plan de incentivos a largo plazo correspondiente al periodo 2026-2030, dirigido a directivos y empleados del grupo.


