La china Evergrande hace temblar los cimientos de todas las Bolsas

La china Evergrande hace temblar los cimientos de todas las Bolsas

20 septiembre, 2021
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Actualizado: 20 septiembre, 2021 14:58
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La Bolsa española ha vuelto a alejarse de los 8.600 puntos que recuperaba esta mañana tras perder ese nivel poco después de la apertura de mercado arrastrada por la posible quiebra del gigante inmobiliario chino Evergrande. A las 14.00 horas, el selectivo español IBEX 35 cae un 2,20 %, 192,50 puntos, y se sitúa en 8.560,10 puntos. Al igual que la Bolsa española, las restantes bolsas europeas caen este lunes con fuerza y Milán se deja un 2,69 %; París, un 2,56 %; Fráncfort, un 2,63 %; y Londres, un 1,69 %. Por su parte, el Euro Stoxx 50, que agrupa las principales empresas europeas, se deja un 2,61 %. En el IBEX 35, las mayores caídas son para ArcelorMittal, que pierde un 7,92 %. Detrás de este valor, se sitúan a la cabeza de las bajadas todo el sector bancario debido a la incertidumbre de Evergrande, ya que muchos bancos mundiales son tenedores de bonos del gigante inmobiliario chino, de ahí la presión bajista en el sector. De este modo, BBVA se deja el 6,95 %; Banco Sabadell, el 5,51 %; Bankinter, el 4,88 %; Santander, el 4,82 %; y Caixabank, el 4,60 %. En el lado de las ganancias, se sitúan a esta hora IAG, que sube el 1,83 %; Enagás, con el 1,43 %; Red Eléctrica, con el 0,94 %; Amadeus, con el 0,45 %; y Grifols, con el 0,23 %. En el mercado continuo, las mayores caídas son para los derechos de NH Hotels, que se dejan un 10,77 %, mientras que la mayor subida es para Naturhouse, con el 3,36 %. Hasta esta hora se han negociado en el mercado español más de 630 millones de euros.

Hundimiento en el sudeste asiático

Los mercados de valores del Sudeste Asiático comenzaron este lunes, antes de la apertura de los mercados europeos, la semana con fuertes pérdidas contagiados por la inquietud que genera en la región una posible quiebra de la promotora inmobiliaria china Evergrande. En Singapur, la bolsa de la ciudad-Estado bajó 29,50 puntos, un 0,96 por ciento, y el indicador compuesto Straits Times se quedó en 3.041,73 unidades. El parqué de Yakarta perdió 56,93 enteros, un 0,93 por ciento, y el índice JCI acabó con 6.076,32 unidades. En Malasia, la plaza de Kuala Lumpur cayó 20,62 puntos, un 1,33 por ciento, y el selectivo KLCI terminó en 1.527,89 unidades. En Tailandia, el parqué de Bangkok se dejó 22,59 enteros, un 1,39 por ciento, y el índice SET terminó en 1.603,06 unidades. En Filipinas, la Bolsa de Manila descendió 54,95 enteros, un 0,79 por ciento, y el índice compuesto PSEi terminó en 6.857,90 puntos. En Vietnam, el índice VN del parqué de Ho Chi Minh (la antigua Saigón) cerró con 1.350,48 unidades tras perder 2,16 enteros o el 0,16 por ciento.

El gigante con pies de plomo

El gigante inmobiliario chino Evergrande, cuya deuda asciende a 305.000 millones de dólares, fue fundado en 1996 al calor de la ola migratoria a las ciudades y de las extensiones de los derechos de propiedad inmobiliaria en el país asiático y en 2009 empezó a cotizar en la bolsa de Hong Kong, donde tuvo un buen desempeño durante los siguientes diez años. A raíz del crecimiento de la empresa, su fundador, Xu Jiayin, se convirtió en el hombre más rico de China con una fortuna valorada en 42.500 millones de dólares según Forbes a finales de 2017, año en el que el valor en bolsa de las acciones de Evergrande también alcanzó su pico. Sin embargo, el éxito del grupo escondía una enorme deuda con la que había sufragado su expansión a otros sectores como los de servicios sanitarios, vehículos eléctricos o incluso el deportivo (en 2010 se hizo con el control del Guangzhou F.C., uno de los principales equipos de fútbol de China). La China en la que Evergrande había florecido había cambiado: cuando se fundó la empresa en 1996 la población urbana de China representaba el 29 % del total y en 2017 ya era el 57 %, todavía con margen de crecimiento pero no al ritmo frenético de las dos décadas anteriores. En agosto del año pasado y para controlar el creciente precio de la vivienda y limitar el capital atraído por el sector inmobiliario, el Gobierno chino anunció la política de "tres líneas rojas": si una promotora no cumplía ciertos requisitos en su coeficiente entre deudas y activos y en su apalacancamiento, las autoridades limitarían su acceso al crédito. Evergrande, una de las empresas más endeudadas del sector, propuso entonces una estrategia de "reducción y control de la deuda" que incluyó grandes descuentos en la venta de apartamentos para tratar de cumplir con los parámetros marcados por las autoridades. Sin embargo, sería insuficiente para hacer frente a los problemas que le esperaban en 2021.

Regulaciones chinas en el precio de la vivienda y caída de precios

En 2021, Evergrande tuvo que hacer frente a una caída del valor de las ventas de nuevas viviendas y a nuevas regulaciones del sector inmobiliario por parte de Pekín con el objetivo declarado de combatir la especulación. Tanto los ingresos como los beneficios del grupo cayeron entre enero y junio de este año y algunos proyectos han quedado en suspenso mientras se sacaron activos a la venta para generar liquidez e intentar solucionar sus problemas en el flujo de caja, que se redujo en la primera mitad del año un 45 % interanual hasta los 86.800 millones de yuanes (13.431 millones de dólares, 11.345 millones de euros) Pese a que el sector inmobiliario ha sido uno de los pilares del crecimiento chino y representa según la Oficina Nacional de Estadística el 7,5 % del PIB del país, el viceprimer ministro chino, Han Zheng, pidió en julio un todavía mayor escrutinio del sector y esfuerzos para "acelerar el desarrollo de la vivienda pública de alquiler" y evitar el uso del sector inmobiliario para "estimular la economía a corto plazo". La semana pasada, los rumores de quiebra se volvieron a disparar cuando Evergrande sufrió dos recortes en la calificación de su deuda por parte de las agencias Moody's y Fitch, la cual alertaba de un "alto riesgo de impago". Hoy, la empresa anunciaba que el valor de las ventas de propiedades en los pasados junio, julio y agosto fue de 153.490 millones de yuanes (23.807 millones de dólares, 20.150 millones de euros), cifra que supone "una tendencia a la baja" y que se mantendrá en septiembre, aseguraba en un comunicado.

Rumores de quiebra

El lunes pasado, hace una semana, la empresa publicó un comunicado para acallar los crecientes rumores de bancarrota en el que aseguraba que las noticias sobre su quiebra "son completamente falsas", pese a que reconocía que el grupo "se enfrentaba a dificultades sin precedentes". Michael Pettis, profesor de Finanzas de la Universidad del Pueblo en Pekín, explicaba en su cuenta de Twitter: "siempre es un mal síntoma que una empresa tenga que negar oficialmente rumores de quiebra" y añadía que "es demasiado tarde para resolver este problema de forma interna". Por el momento, Evergrande se encuentra en negociaciones con los inversores en sus productos de gestión patrimonial, a quienes, según Caixin, les habría propuesto tres métodos diferentes de pago que posibilitarían a la empresa cumplir con sus obligaciones y mantener su liquidez. El efecto de la posible quiebra de Evergrande, que da empleo a más de 120.000 personas, se sentiría no sólo en el país asiático sino también en los mercados globales dado el gran tamaño del grupo, cuyo pasivo es de casi 1,97 billones de yuanes (304.821 millones de dólares, 257.487 millones de euros).
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