La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, ha defendido este miércoles el análisis «muy riguroso» del impacto que podría tener la compra del Sabadell por parte del BBVA y ha señalado que en el futuro vigilarán que se cumplan los compromisos, unos compromisos adquiridos por el BBVA que garantizan la competencia si acaba tomando el control del Sabadell, asegura Fernández.
Durante su intervención en un foro económico, Fernández ha defendido la metodología empleada y el trabajo para asegurar que los problemas de competencia que veían con la operación se solventaban con las soluciones planteadas, es decir, con los compromisos con los que quedó aprobada la operación.
Según Fernández, los posibles riesgos que la CNMC detectó se analizaron «de forma muy intensa», en una segunda fase el Sabadell pudo presentar alegaciones al proceso, se escuchó la opinión de otras partes y se llegó a la conclusión, después de un trabajo de once meses, de que los compromisos son suficientes para evitar los riesgos de competencia.
La presidenta de la CNMC asegura que si la opa del BBVA al Sabadell prospera seguirá monitorizando los compromisos adquiridos para que se cumplan
Y ahora, con independencia de lo que decida Economía y si eleva la operación al Consejo de Ministros, que podría endurecer las condiciones, la presidenta de la CNMC ha avisado de que, si la operación prospera, Competencia continuará monitorizando que se cumplen los compromisos.
Es decir, la CNMC seguirá analizando que el BBVA cumple «de forma efectiva» las condiciones con las que la operación quedó aprobada, garantizando así la competencia en el mercado.
Fernández ha recordado que la finalidad que cumple la CNMC es la defensa de la competencia y en ello están comprometidos todos los consejeros, lo que permitió que la opa se aprobara por unanimidad tras muchos meses de análisis, intercambio de opiniones y de discutir cuál era la mejor decisión.
Al final, ha resumido, el visto bueno a la operación es una decisión técnica, en la que se llegó a la conclusión de que los compromisos adquiridos por el BBVA garantizan la competencia si acaba tomando el control del Sabadell.
