La empresa Tubos Reunidos, en concurso de acreedores y salpicado por la trama de las cloacas del PSOE del exsecretario general Santos Cerdán y y la fontanera Leire Díez, ha seleccionado cinco ofertas sobre el grupo -de las que no ha dado los nombres-, aunque todas reducirían la plantilla y solo tres se comprometen a mantener la actividad en las dos plantas principales del grupo, Trápaga (Bizkaia) y Amurrio (Álava).
La empresa y el administrador concursal ya habían avisado de que hoy se comunicarían oficialmente las cinco mejores ofertas que continúan en el proceso, sin desvelar su identidad.
José Antonio Jainaga, presidente de Talgo y Sidenor, encabeza una de las ofertas por Tubos Reunidos
Sí se sabe que una de ellas es la que encabeza el empresario José Antonio Jainaga (presidente de Talgo y Sidenor), la favorita de las instituciones vascas por el arraigo.
La firma ha hecho público un cuadro en el que detalla las propuestas: una ofrece 27,5 millones de euros por la compra, otra un millón, otra cien mil euros y dos tres restantes, un solo euro. Hay que recordar que la firma mantiene una deuda de unos 300 millones de euros.
De las cinco ofertas, solo tres se abren a comprar todo el grupo, incluida la planta principal de Amurrio, con 900 trabajadores, que es la que atraviesa más dificultades. En cambio, las cinco se interesan por la de Trápaga, con 400 operarios, que ya hizo un ajuste laboral y fabrica tubo más grande, con más pedidos.
Las cinco plantean para todo el grupo una reducción de plantilla y un cambio en las condiciones de trabajo, y ninguna ofrece financiación interina en esta fase.
Ahora, esta información se transmitirá al Consejo de Administración, la representación legal de los trabajadores y al conjunto de la plantilla.
El próximo día 21, la dirección se reunirá con el comité de empresa para hacer un análisis conjunto de las ofertas.
