PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
La sede de la CNMV.

Las relaciones de BBVA e Iberdrola con Villarejo o los pagos de FCC en Panamá preocupan ahora a la CNMV

Estas situaciones pueden comprometer la imagen y reputación del mercado de valores, algo especialmente relevante dada la importancia que dan los inversores, incluidos los internacionales, a la ética en los negocios, señala el organismo supervisor

El supervisor español de los mercados, la CNMV, ha instadoa las empresas cotizadas a revisar sus políticas de transparencia y buen gobierno para impedir que se produzcan «prácticas irregulares» como las detectadas en los últimos meses, algunas de las cuales han acabado en los tribunales.

PUBLICIDAD

La CNMV explica en una nota remitida hoy, sin mencionar nombres, que estos casos de presunta corrupción, como el que relaciona al BBVA o Iberdrola con el «caso Villarejo» o las supuestas comisiones pagadas por FCC en Panamá, son motivo de «preocupación» para la CNMV como entidad supervisora.

Y añade que, «aunque sólo afecten a algunas empresas o sean imputables a un número reducido de personas», estas situaciones pueden comprometer la imagen y reputación del mercado de valores, algo especialmente relevante dada la importancia que dan los inversores, incluidos los internacionales, a los aspectos relacionados con la ética.

Para mejorar la transparencia y el buen gobierno en las cotizadas, es necesario que los órganos de gobierno establezcan «políticas y controles adecuados para prevenir la corrupción y demás prácticas irregulares, así como para la identificación, evaluación, gestión y control de los riesgos y de los potenciales impactos asociados», según la fuente.

PUBLICIDAD

Asimismo, añade, es «esencial» que las políticas y controles se apliquen con el máximo rigor y para ello, y «sin perjuicio de la responsabilidad del Consejo de Administración», debe involucrarse al máximo la Comisión de Auditoría, a la que la normativa vigente atribuye la función de supervisar la eficacia del control interno y de la auditoría interna.

En este ámbito, se considera «especialmente relevante» el papel de los consejeros independientes y de los demás consejeros externos, ya que todos ellos actúan como contrapeso con respecto a los consejeros ejecutivos de estas entidades.

La CNMV insta por ello a los órganos de gobierno de las cotizadas a revisar sus políticas y procedimientos en este ámbito, así como su aplicación en la práctica, para asegurarse de que son suficientemente exigentes y se aplican realmente.

La CNMV analiza con independencia de lo anterior la posibilidad de reforzar las recomendaciones con incidencia en este campo en el contexto de la revisión parcial del Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas que en estos momentos está realizando conforme al Plan de Actividades para 2019.

PUBLICIDAD