¿Por qué Luxemburgo es el mayor inversor extranjero en España?

¿Por qué Luxemburgo es el mayor inversor extranjero en España?

23 marzo, 2016
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Actualizado: 23 marzo, 2016 0:00
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El principal inversor extranjero en España es Luxemburgo, que deja más de un 16% del dinero total que proviene de fuera de nuestras fronteras. Lo primero que viene a la mente cuando llega a nuestro conocimiento este dato, inevitablemente, pasa por el fraude fiscal. Algo que secunda el economista José Carlos Díez: «Si la empresa hiciera la inversión directamente y abriera una sociedad directamente en España tendría que pagar un Impuesto de Sociedades. En el caso de Luxemburgo, para empresas no residentes, tienen una exención en el impuesto. El impuesto cuesta menos ahí y esa es la principal explicación».

Sin embargo el economista José María Gay de Liébana, no cree que se ciña únicamente a un aspecto de rebaja de impuestos –que también- sino más bien a la seguridad jurídica del país luxemburgués. «Cuando hablamos de esquemas de protección fiscal no hemos de pensar solamente en la parte correspondiente a pagar menos impuestos, sino también a tener una cierta seguridad jurídica y una estabilidad normativa que en España, a día de hoy, carecemos de ella», señala Gay de Liébana. De hecho, Rafael Pampillón, profesor de Economía del IE Business School, explica que «todo depende. Si ese dinero a lo mejor está declarado, y está sujeto al impreso 720 por el cual los españoles declaran todo lo que tienen fuera, entonces eso está declarado y los impuestos están pagados. No necesariamente supone una evasión de impuestos». Además, recalca: «Puede ser de ahorros que haya en Luxemburgo, en paraísos fiscales; y que tener ahí el dinero tenga menos coste que tenerlo en otro sitio, y por eso venga de ahí. Es porque a los españoles les viene mejor tener sus ahorros en bancos luxemburgueses», concluye Pampillón.

Para evitar cierta competencia desleal, o ciertas injusticias fiscales, José Carlos Díez aboga por crear un Impuesto de Sociedades Europeo: «Yo creo que con lo que hay que acabar es con éstas prácticas. Y la solución podría ser la que propone el FMI, que consiste en crear un Impuesto de Sociedades Europeo, que lo ingrese directamente en la CE, y que eso, por ejemplo, esté

destinado a un plan de inversiones europeo. Un impuesto que esté armonizado a nivel europeo, para que no haya este tipo de trampas fiscales ni de competencia desleal». Además, Díez señala que, de no existir paraísos fiscales de este tipo, tampoco se tendría que reducir la inversión: «Si no existiera esa posibilidad de Luxemburgo dentro de la Unión Europea la inversión seguiría viniendo porque al final lo que vienen a buscar es un mercado importante como el español, con 46 millones de consumidores y un nivel de renta elevado; o bien un sitio atractivo para producir, con un buen nivel de capital humano y buenos salarios. Y en cualquiera de las dos situaciones seguiría igual».

Pero si seguimos revisando la lista de los mayores inversores extranjeros, al mirar quién es el segundo, mucho podrán torcer el gesto. Y es que es la propia España. Sacar el dinero de nuestro país para volver a invertirlo desde el extranjero se ha convertido en una costumbre. Tanto es así, que esa inversión ha crecido hasta un 330% en 2015. ¿Cómo puede suceder esto? Pampillón señala que «pueden ser ahorros, dinero del exterior, beneficios de empresas españolas que están ahí fuera y que invierten aquí… Hay que tener en cuenta que la inversión directa incluye también la compra de inmuebles, y eso a lo mejor es un buen negocio. Para un inversor español que tenía ahorros fuera pues ahora compra casas en España».

Y precisamente esa inversión en inmuebles es lo que llama la atención de muchos expertos. Expertos que a su vez lo explican por el alto stock de viviendas vacías y por el bajo precio del metro cuadrado en nuestro país en comparación con el pasado. Rafael Pampillón, de hecho, lo ve positivo. Cree que «en España estamos con un parque inmobiliario sin vender que es enorme. Va bien que poco a poco ese stock se vaya reduciendo para que el sector inmobiliario vuelva otra vez a una situación de normalidad». Algo que secunda José María Gay: «Se han bajado muchos los precios. Los inversores ven el momento de poder invertir y esto brinda también la confianza de que la economía española se va recuperando y que se puede reactivar».

Sin embargo, José Carlos Díez reconoce que en vez de al ladrillo, la inversión debería ir destinada a otros sectores más productivos: «Nos gustaría a todos, a los economistas especialmente, que esa inversión extranjera fuera en sectores productivos de mayor nivel tecnológico, donde se creara más empleo, mejor empleo, y de mejores salarios. Eso sería lo deseable. Conseguir que España sea un país atractivo para este tipo de inversiones”.

Por cierto, que son precisamente las empresas y los fondos luxemburgueses las más beneficiados por la recuperación de los precios del sector inmobiliario en España. Y es que en 2015 entró más dinero desde Luxemburgo al sector inmobiliario español que toda la inversión de China y Arabia Saudí juntas.

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