Menos inversión extranjera y más de la banca en la bolsa española

Menos inversión extranjera y más de la banca en la bolsa española

04 agosto, 2022
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Actualizado: 04 agosto, 2022 13:01
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Las instituciones de inversión colectiva, seguros, bancos y otras instituciones financieras aumentaron su peso el año pasado en la propiedad de las empresas españolas que cotizan en bolsa, mientras que los inversores extranjeros lo redujeron, aunque siguen controlando el grueso del capital de las cotizadas.

Según los últimos datos del Servicio de Estudios de BME, al cierre de 2021 los bancos controlaban el 3,5 % de las acciones de las empresas, ocho décimas más que un año antes y el máximo desde el año 2015, y los fondos de inversión, seguros y otras entidades financieras no bancarias, el 7 %, seis décimas más.

Estos dos grupos fueron los únicos que subieron su participación el año pasado.

Por el contrario, descendió el 1,1 % la de inversores extranjeros, hasta el 48,8 %, aunque continúan como los principales propietarios de las cotizadas españolas.

Dentro de esta categoría, que desde el año 2000 ha aumentado más del 14,5 % su peso en la Bolsa española, predominan las gestoras de fondos de inversión y de pensiones, empresas de seguro, fondos soberanos y de capital riesgo o bancos de inversión e intermediarios.

Según explica BME, la sociedad gestora de las bolsas españolas, uno de los factores que explican el aumento de la propiedad de entidades extranjeras es la mayor internacionalización de las compañías españolas, sobre todo las que cotizan.

Las Cuentas Financieras a cierre de 2021 que publica el Banco de España muestran que los inversores no residentes tienen en torno al 24 % del capital de las no cotizadas.

En opinión de BME, la presencia de inversores internacionales y la importancia de la bolsa para valorar las participaciones y dar liquidez son argumentos de peso contra el impuesto a las transacciones financieras.

«Al no ser un impuesto consensuado con la UE, el mercado bursátil español y por ende las principales empresas españolas cotizadas están siendo injustamente penalizadas como alternativa de inversión frente a otras empresas competidoras radicadas en otros mercados europeos o no», afirma el director del Servicio de Estudios de BME, Domingo García Coto, en el comunicado.

El tributo, que también existe en términos similares en países como Francia, Reino Unido, Grecia, Suecia o Bélgica, está en vigor en España desde enero de 2021.

Los datos difundidos el año pasado por BME muestran que en 2020 cayó el peso de los inversores internacionales (tres décimas) respecto a 2019, año en el que alcanzó el máximo histórico.

En 2021 también se redujeron la participación en manos de las Administraciones Públicas, dos décimas menos, hasta el 2,7 %, y la de las empresas no financieras, una décima, hasta el 20,9 %.

Por último, el peso de familias en las cotizadas, que en los últimos años se ha reducido, se mantuvo en el 17,1 %, lejos del máximo del 33,6 % alcanzado en 1999.

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