La agencia de calificación Moody’s ha mejorado el rating corporativo de Cirsa, elevándolo de ‘B2’ a ‘B1’ con perspectiva positiva. También ha actualizado la calificación de sus emisiones de bonos y su probabilidad de incumplimiento (PDR) a ‘B1-PD’, desde el anterior ‘B2-PD’, manteniendo igualmente una visión optimista sobre la evolución futura de la compañía.
Según explica Lola Tyl, analista principal de Moody’s para la empresa, la decisión se basa en la reducción prevista del apalancamiento tras su reciente salida a bolsa y una mayor flexibilidad financiera. La OPV incluyó una ampliación de capital con la que Cirsa captó 400 millones de euros brutos, de los cuales planea destinar unos 375 millones a acelerar su crecimiento y reducir su deuda, que pasará de una ratio de 3,3 veces EBITDA a 2,7 veces.
Cirsa, controlada por el fondo estadounidense Blackstone, debutó en el parqué el pasado miércoles a 16 euros por acción, un 6,7% por encima del precio de salida de 15 euros, aunque finalmente cerró la jornada sin variaciones. Otro accionista relevante es Gamma Intermediate, que controla el 21% del capital.
Cirsa registró un crecimiento del 12% en ingresos en el primer trimestre de 2025
En el primer trimestre de 2025, Cirsa registró un crecimiento del 12% en ingresos y del 9% en EBITDA ajustado. De cara al conjunto del año, la compañía prevé ingresos operativos entre 2.280 y 2.330 millones de euros, así como un EBITDA de entre 740 y 750 millones. En su negocio presencial espera mantener márgenes similares a los de 2024, con una ligera mejora a medio plazo, mientras que en el negocio online proyecta márgenes superiores a los actuales, con el objetivo de alcanzar un 25% a medio plazo.
Moody’s anticipa un crecimiento del EBITDA de un solo dígito medio, impulsado por la combinación del negocio presencial y la expansión del juego online, que Cirsa prevé que crezca entre un 20% y un 25% este año. No obstante, la agencia también advierte de algunos riesgos que podrían limitar una mejora adicional del rating: la exposición significativa a mercados emergentes (alrededor del 40% del EBITDA), el desarrollo aún limitado de su plataforma digital y la posible evolución del entorno regulatorio en el sector del juego.
A partir de 2026, Cirsa tiene previsto implementar una política de dividendos con una ratio de pago del 35%, como parte de su estrategia para seguir atrayendo a inversores y consolidar su crecimiento sostenible.
