La empresa Nissan ha anunciado la emisión de bonos sénior no garantizados denominados en dólares y euros por un total de 4.000 millones de dólares, con el objetivo de refinanciar su deuda. Según documentos a los que ha tenido acceso Reuters, la compañía japonesa planea colocar bonos en dólares a cinco, siete y diez años, con un volumen mínimo de 750 millones en cada tramo, ofreciendo cupones en torno al 7% para el tramo más corto, por encima del 7% para el intermedio, y cerca del 8% para el de diez años.
En paralelo, también prevé colocar bonos en euros a cuatro y ocho años por un mínimo de 500 millones en cada vencimiento, con cupones previstos en el rango del 5% y 6%, respectivamente. Además, Nissan emitirá un bono convertible con vencimiento a seis años por valor de 150.000 millones de yenes (unos 1.040 millones de dólares).
Nissan y su plan de restructuración
Estas emisiones forman parte del ambicioso plan de reestructuración liderado por el nuevo CEO, Iván Espinosa, que contempla el cierre de siete fábricas y la supresión de 20.000 empleos antes de marzo de 2028, tras las pérdidas netas de 671.000 millones de yenes registradas en el último ejercicio fiscal.
En este contexto, Fitch Ratings ha asignado una calificación ‘BB’ a los bonos en dólares y euros, señalando que el uso de los fondos será principalmente para anticipar el pago de deuda existente, sin un impacto relevante en el nivel de apalancamiento neto. Sin embargo, la agencia ha advertido sobre los riesgos derivados de la política arancelaria de Estados Unidos, que podrían dañar la rentabilidad de los fabricantes y reducir la demanda. Dado que Nissan produce fuera del país la mitad de los vehículos que vende en EE.UU., se enfrenta a una alta exposición a este riesgo.
Fitch también ha apuntado que aunque las medidas de reestructuración ayudarán a la eficiencia operativa en el medio plazo, afectarán negativamente la rentabilidad y el flujo de caja en el corto.


