Oro, en máximos históricos; plata, en ascenso, y cobre, tensionado: los metales brillan en 2025

Mercados 28/09/2025

Sara Anguera. El mercado de los metales preciosos se encuentra en un momento de expansión. El oro, la plata y el cobre están experimentando grandes subidas en su valor, mientras que otros minerales se encuentran en tensión.

Por ejemplo, la onza de oro ha superado los 3.670 dólares, un máximo histórico que alimenta las previsiones de alcanzar los 4.000 dólares antes de fin de año. En lo que va de 2025, su cotización se ha disparado cerca de un 40 %, empujada por tres factores principales:

  1. Política monetaria laxa: tanto la Reserva Federal (Fed) como el Banco Central Europeo (BCE) han recortado tipos de interés, reduciendo el atractivo de la renta fija y desplazando el capital hacia activos refugio.
  2. Dólar debilitado: el metal se cotiza en la divisa estadounidense, por lo que su pérdida de valor relativa impulsa automáticamente el precio del oro.
  3. Inestabilidad geopolítica: las tensiones en Europa del Este, Oriente Medio y Asia han elevado la demanda de activos considerados seguros.

Los bancos centrales también han jugado un papel decisivo, acumulando reservas que han añadido presión al alza. Solo en lo que va de 2025, las compras se estiman en unas 420 toneladas, consolidando la tendencia alcista.

La plata sigue el mismo camino

El mercado de la plata se ha beneficiado de los mismos vientos de cola. Las compras de inversión física han alcanzado casi 3.000 toneladas en lo que va de año, niveles que no se veían desde 2020. En paralelo, las expectativas de nuevos recortes de tipos en EE. UU. mantienen a este metal como una alternativa atractiva para inversores que buscan diversificación.

El cobre, presionado por la oferta y la transición energética

Más allá de los metales preciosos, el cobre también registra un repunte notable. El accidente en la mina Grasberg de Freeport-McMoRan en Indonesia (la segunda más grande del mundo) ha interrumpido el suministro, provocando que el precio en la Bolsa de Metales de Londres escale hasta 10.336,50 dólares por tonelada, su nivel más alto en más de un año.

La situación se agrava con las protestas en Perú, otro gran productor, que han forzado paradas en operaciones mineras. Este contexto de oferta limitada coincide con una demanda creciente derivada de la transición energética y del auge de la inteligencia artificial, sectores altamente dependientes del cobre.

El litio: de estrella de la transición energética a commodity castigado

En contraposición, el litio atraviesa una de sus peores etapas. El precio del carbonato grado batería ronda los 10.500 dólares por tonelada, muy lejos de los más de 40.000 dólares alcanzados en 2022. El desplome responde a un exceso de oferta global (particularmente en Australia y China) y a la ralentización en las ventas de vehículos eléctricos.

La sobreproducción ha obligado a cierres temporales de minas y a recortes de producción en varios proyectos de alto coste. Aunque los analistas esperan una estabilización hacia finales de 2025, el consenso descarta un regreso a los máximos previos: el nuevo equilibrio del mercado se situará en niveles más bajos, reflejo de la capacidad instalada y del ajuste de la demanda.

Un futuro marcado por la volatilidad en los metales preciosos

El panorama de los metales revela un mundo en transición: mientras oro, plata y cobre se consolidan como activos refugio o estratégicos, el litio muestra las vulnerabilidades de los ciclos de sobreinversión. La relación entre tipos de interés, fortaleza del dólar y estabilidad política seguirá marcando la hoja de ruta de los precios en los próximos trimestres.

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas