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El desplome del petróleo hace añicos el programa estratégico de Repsol

El petróleo sufre otro varapalo en los mercados de materias primas. Tras alcanzar subidas del 3%, se giró de forma brusca tras conocerse el dato de inventarios en EEUU. El Brent se sitúa en mínimos de hace casi 12 años, perforando los niveles mínimos de la crisis de 2008. Una situación de la que alertan analistas y firmas de inversión.

Los inventarios de petróleo aumentaron en 234.000 barriles, muy por debajo de lo esperado por los analistas. El crudo se desploma este mes de enero más de un 12%, y desde los máximos de 2012 se deja un 75%.

Esta situación pone en grave riesgo a las petroleras, como Repsol, que ha tenido que acometer un plan de despidos de trabajadores para aguantar el chaparrón. No obstante, la petrolera, además, se enfrenta a su propia gestión interna tras la compra de Talismán. La capitalización bursátil de Repsol se acerca con más fuerza alos 12.000 millones de euros, un nivel muy bajo en comparación con los 10.000 millones de euros que pagó por Talismán.

Por si fuera poco, la presión bajista sobre Repsol. Los accionistas han alquilado a inversores 300 millones de títulos, es decir, más del 20% del capital para ganar a la baja. De esta forma, el inversor que alquila las acciones, a cambio de una comisión, las vende en el mercado inmediatamente para recomprarlas más tarde a un precio más bajo, embolsándose la diferencia. Este tipo de apuestas sobre valores bajistas son muy habituales, por lo que no se descarta que la presión sobre Repsol hiciera que el valor entrara en caída libre hacia sus mínimos históricos.

Desde la presentación del plan estratégico, cuyo peor escenario es un petróleo a 50 dólares, un 66% más de los niveles actuales, el oro negro se ha desplomado un 60%. Así Repsol tendrá que modificar sus planes para hacer frente a los compromisos con los accionistas. De hecho, los analistas no descartan que tenga que recortar el dividendo en caso de que el petróleo continúe su descenso o se estanque en estos niveles.

El propio mandatario de Repsol Josu Jon Imaz no descartaba en la presentación de ese plan que el desplome del crudo podría prolongarse. “Vamos a gestionar durante cinco años como si el precio del barril se quedase en 50 dólares, aunque luego no se quede. Es un entorno que se puede prolongar durante mucho tiempo”. No obstante, pese a su propia advertencia, Repsol no contempla un escenario más catastrófico, como el actual. Una forma de gestionar que dista mucho de los grandes empresarios, debido a la falta de previsión. Y es que, su plan se basa en que el petróleo no baje de los 50 dólares, pese a que se encuentra un 60% por debajo de los niveles previstos.

Así, Repsol tendrá que acelerar los programas de desinversiones, que ya han comenzado, según apuntan fuentes del mercado a NEGOCIOS.COM.