La compañía Siemens Energy tuvo en el tercer trimestre del año fiscal beneficios por 1.200 millones de euros, cerca de un 70 % más que en el mismo período de un año antes, lo que fue atribuido a la alta demanda de energía por parte de centros de computación y que la filial de energía eólica, Gamesa, salió de los números rojos, por primera vez desde 2022.
Gamesa tuvo beneficios por valor de 56 millones de euros frente a las pérdidas de 425 millones que había registrado un año antes.
«Tenemos records en pedidos, facturación y rentabilidad y hemos mejorado nuestra eficiencia», dijo el CEO de Siemens, Christian Bruch, al presentar los resultados este miércoles.
«El que nuestra filial de energía eólica tenga beneficios en un trimestre por primera vez desde 2022 es el resultado de un trabajo fantástico del equipo.
Gamesa, filial de Siemens Energy, pasa en un año de perder más de 400 millones a ganar 56 millones de euros
Además de la mejora registrada en Gamesa en otros campos hubo también beneficios notables. En la venta y el mantenimiento de turbinas de gas las ganancias aumentaron un 60 por ciento para llegar a los 645 millones y a los 718 millones de euros respectivamente.
La alta demanda hizo que la facturación subiera en un 18 por ciento hasta los 11.000 millones de euros y los pedidos subieron un 8 por ciento hasta los 18.000 millones de euros.
En los tres trimestres del año de negocios Siemens Energy tiene un beneficio acumulado de 2.800 millones de euros. El objetivo es cerrar el año de negocios con beneficios cercanos a los 4.000 millones de euros.
Sin embargo, los pedidos a Gamesa han caído de 4.890 millones de euros hace un año a 1.050 millones de euros en el tercer trimestre del año de negocios. Ello, según la compañía, se debe en parte a que en trimestre comparativo del año anterior hubo un pedido de grandes dimensiones.
