Las acciones de la empresa aeroespacial SpaceX caen este miércoles más de un 10 % tras la apertura de Wall Street después de que los inversores centraran su atención en el fuerte aumento del gasto de capital de la compañía, destinado en su mayor parte al desarrollo de inteligencia artificial (IA), pese a unos resultados trimestrales mejores de lo esperado.
En sus primeros resultados públicos tras su histórica salida a bolsa en junio pasado, la empresa fundada y dirigida por el magnate Elon Musk informó ayer tras el cierre del parqué de una pérdida neta de 5.488 millones de dólares en el primer semestre del año, un 257 % más que en el mismo periodo de 2025.
Entre abril y junio, el periodo más seguido por analistas e inversores, redujo sus pérdidas netas a 541 millones de dólares, aproximadamente la mitad que un año antes, mientras que su facturación aumentó un 92 %, hasta 7.814 millones, por encima de las previsiones del mercado.
SpaceX elevó su gasto de capital hasta 18.400 millones en el segundo trimestre, seis veces más que un año antes
Sin embargo, la atención de los inversores se centró en el aumento de las inversiones: SpaceX elevó su gasto de capital hasta 18.400 millones en el segundo trimestre, seis veces más que un año antes, destinando la mayor parte de ese desembolso al desarrollo de infraestructura para IA, incluidos centros de datos y capacidad de computación.
Durante la conferencia con analistas, el director financiero, Bret Johnsen, aseguró ayer que las inversiones en capacidad de computación para IA tendrán un periodo de recuperación inferior a un año.
La empresa también aseguró que cerró el segundo trimestre con cerca de 100.000 millones de dólares de liquidez, tras protagonizar el mayor debut bursátil de la historia el pasado 12 de junio.
Con la caída de hoy, las acciones de SpaceX acumulan un descenso de alrededor del 17,5 % respecto a su precio de salida a bolsa de 135 dólares por acción el pasado 12 de junio.
Mientras, los inversores permanecen atentos al vencimiento, previsto para este jueves, del periodo de restricción para la venta de acciones por parte de directivos y primeros accionistas tras la salida a bolsa, lo que podría aumentar la presión sobre el valor, recoge la cadena CNBC.
