El constructor ferroviario Talgo ha caído el 4,74 % este miércoles, la segunda mayor bajada de la Bolsa española, después de anunciar que perdió 65,7 millones de euros entre enero y junio, mientras que ha empeorado sus previsiones para el año y sigue sin resolver casi un años después su situación accionarial tras la intervención del Gobierno vetando en agosto de 2024 la opa de Magyar Vagon a cinco euros y por el 100% de capital, y allanado el camino para que el Gobierno vasco, ayuda financiera incluida, tome el control de la empresa con menos del 30% en manos aún del fondo Trilantic.

Al cierre bursátil, cada título de Talgo ha perdido 0,13 euros, ese 4,74 %, hasta 2,615 euros, casi la mitad de lo que ofreció en su día la empresa húngara por el 100% del capital. Justo antes de anunciar el Gobierno en agosto de 2024 que vetaba la opa de Magyar Vagon cotizaba a 4,30 euros. Desde entonces, la acción se ha hundido en Bolsa.
Talgo anunció en la víspera, tras el cierre del mercado, que entre enero y junio había perdido 65,7 millones de euros, frente a los 14,6 millones que ganó en el mismo periodo un año antes, «impactado principalmente por ajustes en el proyecto de Deutsche Bahn en Alemania y el cierre del proceso judicial de LACMTA (EE. UU.)», según explican los analistas de Renta4.
Los mismos analistas han destacado que la compañía ha presentado sus nuevas previsiones para 2025, «claramente a la baja».
Así, han indicado que los desfavorables resultados, junto a las nuevas previsiones a la baja para este año, «deberían tener impacto negativo en cotización», por lo que mantienen la recomendación y el precio objetivo (a medio plazo) del valor en revisión.
Bankinter mantiene su recomendación de vender Talgo
Por su parte, los expertos de Bankinter mantienen su recomendación de vender el valor, con un precio objetivo en revisión, ante su «débil posición financiera» que hace necesaria que se lleven a cabo las operaciones de fortalecimiento patrimonial y posición financiera.
«Las nuevas guías de la compañía están condicionadas a las operaciones de recapitalización y refinanciación previstas. Además, se añade una limitada visibilidad operativa, ante la previsible modificación del contrato con DB, que ha penalizado los ingresos, además del ebitda (resultado bruto de explotación)», concluyen.