La plataforma española de inversión inmobiliaria Urbanitae ha dado entrada con un 5 % a nuevos inversores (‘family offices’ y promotores inmobiliarios) en una operación que sitúa su valoración en 200 millones de euros y a la que seguirá una segunda fase con entre un 5 % y un 10 %.
En concreto, Urbanitae trabaja en un segundo tramo de este proceso de reordenación del capital destinado a la incorporación de inversores institucionales que tendrá lugar en los próximos meses, según ha señalado en un comunicado, en el que precisa que el control de la compañía continúa en manos del equipo directivo y fundador.
Este proceso tiene como objetivo facilitar la entrada de nuevos inversores mediante bloques minoritarios del 1 %-2 % y con desembolsos medios de entre 1 y 2 millones de euros.
Urbanitae ha explicado que con esta primera operación ha dado entrada a nuevos socios de perfil institucional y ha reorganizado la participación de algunos accionistas históricos en línea con la evolución de la compañía y con su estrategia de crecimiento a medio y largo plazo.
Urbanitae creó una sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva propia
En este sentido, ha destacado que este movimiento responde al interés despertado entre inversores cualificados, apoyado en sus resultados, posicionamiento en el sector y modelo de negocio diversificado y en expansión.
Según ha subrayado el fundador y CEO de Urbanitae, Diego Bestard, este proceso se planteó como una evolución «ordenada y coherente» con el momento que atraviesa la compañía. Asimismo, ha agregado que el interés recibido y el cierre en los tiempos previstos refuerzan la hoja de ruta del grupo y la confianza del mercado en el proyecto.
Con esta reorganización accionarial ya completada, Urbanitae busca seguir ampliando su base de inversores, diversificar su oferta y consolidar su posición como plataforma de inversión inmobiliaria alternativa, tanto en España como en otros mercados europeos.
Recientemente, Urbanitae -fundada en 2017- creó una sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva propia que, tras ser autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), permitirá a la compañía crear y gestionar fondos de inversión.
