El fabricante de automóviles sueco Volvo Cars caía un 21 % este jueves en la Bolsa de Estocolmo tras presentar una pérdida neta anual de 3.000 millones de coronas (284 millones de euros) en 2025 frente a un beneficio de 15.900 millones (1.504 millones de euros) el año anterior.
Las acciones de la firma, que salió a bolsa en 2021, se situaban a las 10.34 hora local (9.34 GMT) en torno a las 23,3 coronas suecas (2,2 euros) por título.
El resultado estuvo afectado por una provisión por deterioro de activos de 11.400 millones de coronas suecas (1.015 millones de euros) en el segundo trimestre por los aranceles en Estados Unidos y el retraso en el lanzamiento del nuevo modelo EX90, además de por un descenso en las ventas.
La facturación cayó un 7 % interanual hasta 357.300 millones (33.794 millones de euros). El beneficio neto de explotación (ebit) fue de 300 millones (28 millones de euros), un 99 % menos.
Volvo Cars vendió 196.000 vehículos entre octubre y diciembre
Volvo Cars, controlada por la firma de automoción china Geely, vendió 710.000 vehículos el año pasado, un 7 % menos; de los que un 25 % corresponden a modelos híbridos y un 21 %, a coches cien por cien eléctricos.
En el cuarto trimestre, la firma sueca perdió 400 millones de coronas suecas (38 millones de euros), cuando un año atrás había ganado 2.300 millones (218 millones de euros).
La facturación cayó un 16 % interanual hasta 94.400 millones de coronas (8.929 millones de euros). El ebit fue de 1.900 millones de coronas (180 millones de euros), un 51 % peor.
Volvo Cars vendió 196.000 vehículos entre octubre y diciembre, un 3 % menos, de los que el 25 % fueron híbridos y el 24 %, cien por cien eléctricos.
El consejero delegado de la compañía, Håkan Samuelson, pronosticó en el balance que 2026 será un año «exigente» para la industria automovilística y que el mercado de gama alta se contraerá por las presiones sobre los precios de mercados competitivos, los efectos de los aranceles, la incertidumbre regulatoria y una caída en la confianza del consumidor.
