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Muere Arturo Fernández, una persona excelente y un actor inigualable

El actor y empresario teatral gijonés Arturo Fernández ha fallecido hoy a los 90 años. Actor inigualable, era una persona excelente querida por todos, excepto por las ‘dictaduras de izquierda’ que boicotearon sus obras teatrales en distintas ciudades españolas, como su querida Oviedo o Zaragoza, tal y como cuenta en su última entrevista en televisión concedida al programa ‘Ellos Sí Pudieron’, dirigido y presentado por Julio Ariza. Descanse en paz.

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Arturo Fernández dedicó 68 años de su vida, desde su debut en la gran pantalla de la mano de Rafael Gil, al cine al teatro y la televisión, en la que su característica forma de hablar y su elegancia le convirtieron en el galán por antonomasia.

En 1951 ya debutó en el cine, en la película de Rafael Gil «La Señora de Fátima», en la que tenía un papel secundario. Hasta 1954 no hizo teatro, en el que debutó con Modesto Higueras, y después trabajó en las compañías de Conchita Montes y Rafael Rivelles.

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Cuatro años después llegaría la película «Las chicas de la Cruz Roja», de Rafael J. Salvia. Su suerte cambiaría con «Distrito 5″(1957), una cinta de Julio Coll en la que debutó de protagonista y a la que siguieron muchos títulos como «Un vaso de Whisky» (1958), también del mismo director, o «La casa de Troya (1959), de nuevo a las órdenes de Rafael Gil.

Su primer premio fue en 1961, el del Sindicato del Espectáculo al Mejor Actor, al que siguió al año siguiente el Nacional de Interpretación.

En 1966, y cuando ya había recibido la Medalla de Oro del Teatro de Valladolid y el Premio de la Crítica de Barcelona, creó junto a Conchita Montes y a Adolfo Marsillach su propia compañía de teatro.

A la década de los 60 pertenecen obras como «¿Quién soy yo?» (1967) y «Yo soy Brandell» (1967). En 1968 le vuelven a dar el Premio del Sindicato del espectáculo al mejor actor y protagoniza la película de Luis César Amadori «Cristina Guzmán».

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Rueda de nuevo con Rafael Gil en 1969, en esta ocasión «El relicario» y al año siguiente, con Juan de Orduña, «La tonta del bote».

De su producción cinematográfica destacan otros largometrajes como «A sangre fría (Trampa al amanecer)» (1959), de Juan Bosch; «Los cuervos» (1961), de Julio Coll; «Tocata y fuga de Lolita» (1974), de Antonio Drove, y «Desde que amanece, apetece» (2006), de Antonio del Real.

En 1980 Arturo Fernández interpretó la obra teatral «Homenaje» a la que le siguieron «La chica del asiento de atrás» (1984), «Pato a la naranja» (1986), y «Alta seducción» (1989), llevadas de gira con gran éxito, especialmente la última, en las que participó como actor y empresario.

Posteriormente presentó «La segunda oportunidad» (1994), de Neil Simon; «Mejor en octubre» (1994); «Esmoquin» (2001) y «Esmoquin 2» (2003).

Entre sus representaciones más aplaudidas figuran «La herencia», «Dulce pájaro de juventud», «La tercera palabra», «Todo empezó por una manzana», «Pato a la naranja», «Sencillamente un burgués», «Lecciones de amor», o «La bruja en zapatillas».

Después intervino en rodajes como «Truhanes» (1983), de Miguel Hermoso, transformada en serie para Tele 5 (1993) y por la que obtuvo el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos.

En la pequeña pantalla hizo, asimismo, la popular comedia familiar y costumbrista de Antena 3 «La casa de los líos» (1996-2000).

Entre sus trabajos más recientes destacan «Enfrentados» (2014), comedia teatral en la que Fernández interpreta a un sacerdote, y el reestreno de «Alta Seducción» en 2017, con gran éxito, y con la que ha estado dos años de gira por España.

El artista era Hijo Predilecto de Gijón y Adoptivo de Oviedo, tenía los premios del Círculo de Escritores Cinematográficos (1984), Premio Ercilla de Teatro (2000), Nacional de Teatro Pepe Isbert (2002), la Medalla del Ministerio de Cultura al Mérito en Bellas Artes (2004) o la medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2013)