Nilesat suspende la emisión de la televisión de Hizbulá en medio de tensiones

Nilesat suspende la emisión de la televisión de Hizbulá en medio de tensiones

06 abril, 2016
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Actualizado: 06 abril, 2016 0:00
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Beirut, 6 abr.- La compañía por satélite egipcia Nilesat ha dejado de emitir la señal del canal libanés Al Manar, del grupo chií Hizbulá, por difundir programas que «incitan a las tensiones comunitarias», en medio de discrepancias entre el Líbano y los países árabes suníes.

El ministro libanés de Telecomunicaciones, Butros Harb, informó hoy a Efe de que recibieron dos memorándum de Nilesat anunciando por un lado esta medida contra Al Manar y, por otro, el cese de la emisión de las televisiones libanesas por haber expirado el contrato firmado con el Estado libanés en 2015.

Harb calificó esta decisión de «sospechosa» y señaló en cuanto al contrato que espera que mañana el Gobierno aborde este tema para renovarlo.

La mayoría de canales libaneses, cuya emisión debía haber sido cortada a las 10.00 hora local de hoy (07.00 GMT), siguen, no obstante, siendo visibles en el satélite egipcio.

En el caso de Al Manar, cuya emisión sí fue suspendida ayer, Nilesat afirmó que este canal «incita a las tensiones comunitarias y a la discordia, en violación con el contrato firmado».

Al Manar, que confirmó que Nilesat interrumpió la emisión de la cadena el martes, dijo que «esta medida refleja la política de censura y guerra que libra Arabia Saudí y sus vasallos contra cualquiera voz que defiende la verdad y revela los crímenes saudíes en la región».

En un comunicado, la cadena rechazó las acusaciones y presentó documentos y contratos para probar la falsedad de las mismas, haciendo hincapié en que «la política regional está detrás de esas medidas injustas sólo para satisfacer a la dinastía Al Saud (saudí)».

La relación entre el Líbano y las monarquías árabes del Golfo -con las que Egipto tiene fuertes vínculos- se deterioró tras las persistentes acusaciones de Hizbulá contra Arabia Saudí de provocar «disensiones entre suníes y chiíes», y en el marco de las crecientes tensiones entre Riad y Teherán, este último aliado del grupo chií.

El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) -integrado por Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Omán y Baréin- y la Liga Árabe incluyeron en marzo pasado al grupo libanés en la lista de «organizaciones terroristas».

El CCG justificó el 2 de marzo su medida en las «continuas acciones hostiles de Hizbulá para reclutar a jóvenes de los países del Golfo para lanzar operaciones terroristas».

La cadena de televisión emiratí Al Arabiya y su filial Al Arabiya al Hadath cerraron el pasado 1 de abril sus oficinas en Beirut debido a razones de seguridad, aunque el ministro libanés de Información, Ramzi Yerish, insinuó motivos políticos.

El pasado diciembre, el satélite árabe Arabsat, con sede en Riad, trasladó además sus centros de difusión del Líbano a Jordania y decidió no seguir emitiendo Al Manar, después que uno de los invitados de esa cadena insultara a la monarquía saudí. EFE

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