En el número 4 de la calle Clavel, y a la vuelta de su sede central en Gran Vía, Taller del Prado inaugura la exposición Reflejos, del artista catalán Jaume Plensa.
La muestra reúne una selección de obras pertenecientes a la serie homónima, donde el escultor explora la relación entre cuerpo, palabra y luz, temas centrales en su trayectoria.
En esta ocasión, Plensa despliega toda la sutileza de su lenguaje escultórico, conjugando materia y vacío con una precisión que otorga a cada pieza una presencia serena y a la vez vibrante. Las figuras que conforman Reflejos se construyen a partir de letras entrelazadas, creando cuerpos luminosos que parecen suspenderse entre lo tangible y lo espiritual.
La obra de Jaume Plensa combina una sensibilidad poética con una profunda reflexión sobre la identidad y la
comunicación. Sus esculturas invitan a recorrer un espacio de silencio y diálogo interior, donde la transparencia y la luz se convierten en materia expresiva.
La obra de Plensa, siempre marcada por la búsqueda de lo universal a través de lo íntimo, logra aquí una delicada armonía entre técnica y emoción. Las superficies translúcidas y los vacíos cobran vida mediante la luz, generando un diálogo entre lo visible y lo invisible. Esa coexistencia de peso y levedad, de presencia y vacío, define una poética visual que trasciende la materia para acercarse al ámbito de lo espiritual.
Con Reflejos, Plensa reafirma una madurez artística que combina rigor formal y hondura simbólica, ofreciendo una experiencia de contemplación donde el arte se convierte en espejo de lo humano.
La muestra permanecerá abierta hasta el 15 de enero.


