Nueva revelación sobre el apocalipsis, estábamos equivocados

Nueva revelación sobre el apocalipsis, estábamos equivocados

03 marzo, 2017
|
Actualizado: 03 marzo, 2017 21:31
|

Un estudio publicado recientemente en la revista ‘Meteoritics and Planetary Science’ ha explicado que la mayor parte de las muertes que se producirían el día del apocalipsis estarían producidas, no por el impacto, sino por la explosión de aire generada tras su entrada en la atmósfera.Este revelador estudio demuestra que hemos estado equivocados, aunque hay una parte positiva en esto y es que la onda tendría que producirse cerca de un área urbana para tener dicho efecto. El auto principal de este informe científico, Clemens Rumpf, que pertenece a la Universidad de Southampton en el Reino Unido, ha expuesto que el choque generaría ráfagas de aire similares a las de los tornados y además, un rastro de escombros ardientes.

En alguno de los casos el meteorito se desintegraría por completo pero, en caso contrario, produciría un cráter que expandiría miles de escombros y provocaría grandes terremotos

Para evaluar el riesgo de mortalidad que podría provocar el meteorito, Rumpf planteó tres posibles escenarios: los efectos del asteroide si se desintegrase antes de alcanzar el suelo; lo mismo si chocara contra la Tierra y, por último, los efectos si cayera en el mar.
En caso de que el meteorito golpeara el océano Atlántico a unos 130 kilómetros de la costa de Río de Janeiro provocaría un tsunami que dejaría 50.000 muertes. El 75% de ellas se producirían por el tsunami y el 25% por la onda expansiva.
No obstante, a pesar de los datos que ha dado a conocer este estudio, hay que tener en cuenta que el impacto de un meteorito de gran tamaño se produce una vez cada 400.000 años. La superficie de la Tierra que está despoblada es mayor que la poblada, por lo que es complicado que explote cerca de un núcleo urbano.

P/2016 J1, el asteroide de dos colas más joven del Sistema Solar

A diferencia de los cometas, los asteroides no suelen tener cola pero puede ocurrir y, de hecho, ya se han documentado una veintena de casos en los que un asteroide ha desarrollado una luminosa cola de polvo.
Tal es el caso de P/2016 J1, un asteroide del cinturón de asteroides, recientemente estudiado por un equipo internacional de investigadores, y cuyos resultados se publican en The Astrophysical Journal Letters.
De acuerdo con la investigación, liderada por astrónomos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), P/2016 J1 es un asteroide fraccionado en dos partes, tal vez por un exceso de velocidad de rotación o por el impacto con otro cuerpo celeste.
Los pares de asteroides son un tipo de cuerpos relativamente frecuentes en el cinturón de asteroides del Sistema Solar, una región situada entre Marte y Júpiter y que alberga multitud de objetos astronómicos.
El carácter doble de P/ 2016 J1 se descubrió en 2016. Este par de asteroides gira en torno al Sol en órbitas muy similares pero, al no estar ligadas gravitatoriamente, las dos partes se van alejando progresivamente una de la otra.

Noticias Relacionadas: