Pekín relajará normas para agilizar la inversión china en bolsas extranjeras

Pekín relajará normas para agilizar la inversión china en bolsas extranjeras

10 marzo, 2016
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Actualizado: 10 marzo, 2016 0:00
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Shanghái (China), 10 mar.- China está trabajando en una reforma normativa que agilizará las inversiones bursátiles de entidades del gigante asiático en mercados del extranjero, anunció el director de la Administración Estatal de Divisas y también vicegobernador del Banco Popular de China (central), Pan Gongsheng.

Según recoge hoy el diario oficial «Shanghai Daily», se reformará el programa de Inversores Institucionales Nacionales Cualificados (QDII, creado en 2007 a semejanza del QFII, un sistema lanzado en 2003 para que los Inversores Institucionales Extranjeros Cualificados puedan acceder a los parqués chinos de forma limitada).

Con todo, según Pan, los cambios afectarán más al sistema QDII que al llamado QDII2, creado el año pasado no ya para instituciones, sino para los inversores individuales chinos, que pueden usarlo para invertir fuera sin intermediarios, pero respetando la cuota fijada para todo ciudadano de compra máxima anual de divisas extranjeras.

Ese límite, de no más de 50.000 dólares al año, está considerado por Pekín como suficiente para los inversores particulares y no será ampliado, así que «las autoridades no tienen planes de hacer ningún ajuste» en ese sentido, dijo Pan, aunque sí adelantó que se está preparando una relajación normativa que agilizará el programa QDII.

Aunque no dio detalles sobre cómo se materializaría esa facilitación del flujo transfronterizo de inversiones desde China hacia el extranjero, ese plan llegará poco después de que Pekín hiciera ajustes, en 2015, en el otro sentido, es decir, de inversores foráneos hacia China dentro del sistema QFII.

El año pasado se eliminó el requisito de que los inversores extranjeros autorizados en ese programa tuvieran que obtener una aprobación explícita previa de la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV), caso por caso, antes de materializar sus inversiones en los mercados de Shanghái o Shenzhen.

Además se está permitiendo en la práctica una convertibilidad del yuan más relajada, gracias a la intermediación de la Zona Piloto de Libre Comercio de Shanghái (ZPLC, creada en septiembre de 2013) y de las similares creadas en 2015 en Tianjin, Fujian y Cantón, que es lo que permitió, de hecho, la creación de un QDII2 para particulares.

De esta manera, los inversores foráneos pueden empezar a participar ya del programa QFII, con una cantidad base estipulada, sin necesitar la autorización explícita de la CRMV, y mediante las ZPLC pueden introducir y sacar fondos de China más fácilmente, por lo que una relajación del QDII para los chinos podría ser similar.

Tanto el QDII como el QFII están denominados en dólares, aunque dados los esfuerzos de Pekín desde esta década por fomentar el uso del yuan en el comercio internacional, en 2011 se creó un sistema parecido denominado en yuanes, el RQFII (la erre es por «renminbi», la «moneda del pueblo», el nombre oficial de la divisa china).

El RQFII, pensado inicialmente para atraer inversión extranjera en yuanes desde Hong Kong, funciona ya también desde otros centros financieros mundiales como Londres, París, Singapur, Fráncfort, Seúl y Taipei, con una cuota máxima total equivalente a unos 166.000 millones de dólares, ya por encima de los 150.000 millones del QFII. EFE

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