¿Cómo poner perfecta la mesa de Navidad?

¿Cómo poner perfecta la mesa de Navidad?

21 diciembre, 2017
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Actualizado: 21 diciembre, 2017 20:57
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El mejor mantel y sin arrugas, ayuda poner un muletón por si acaso se derrama agua o algún otro líquido en la mesa de Navidad. Una vez colocados -el mantel por encima-, se procede a colocar los cubiertos, cristalería y vajilla.

Los elementos tienen su lugar reservado, incluso el orden de las copas de cristal, objeto a menudo de alguna pequeña discusión familiar. Las servilletas jamás se colocan dentro de la cristalería.

La decoración de la mesa de Navidad debe ser elegante, y no estrafalaria, que no ocupe mucho espacio si la mesa es reducida. A continuación se procede a colocar los platos. Lo primero, el bajo-plato, como si fuera la bandeja encima de la mesa. Sobre ello, se coloca el plato llano, y a continuación el hondo si se va a consumir sopas o cremas. En caso de que haya entremeses, se colocará un plato de postre encima para tomar el aperitivo y evitar ensuciar el plato del menú principal.

El plato llano es la principal base de toda la comida, ninguno de ellos puede desbordar la mesa, por lo que hay que dejar unos centímetros entre el borde y el plato. En caso de que esté grabado algún escudo, el comensal debe mirarlo al frente, por lo que este símbolo estará situado junto a las copas de cristal.

Para los cubiertos, el cuchillo debe ir a la derecha del comensal y con el filo mirando hacia el plato; en la parte izquierda se sitúa el tenedor y la cuchara, con los extremos mirando al techo. Si el primer plato es de cuchara, se debe poner en la parte exterior; si hay pescado y carne, el tenedor de dos púas o una debe ir a la parte más exterior, ya que la carne se sirve después.

En caso de utilizar varios cubiertos, se pueden ir sacando en cada cambio de plato, para reducir espacios. En caso de postre, los cubiertos deben colocarse entre el plato y las copas, o bien reservarlos para el momento fuera de la mesa.

En cuanto a la cristalería, poner las copas justas, vino -tinto y blanco-, agua y si procede cava o champagne. Todas las copas deben estar alineadas y se colocan de más a menos tamaño, para que al recogerlas se facilite la labor. En caso de colocarlas por uso tradicional, primero será la de agua, seguida de la de vino tinto y vino blanco; y por último la del espumoso. En caso de que haya una ligera diferencia, o apenas se pueda apreciar, quien ponga la cristalería debe seguir siempre el mismo orden.

La mesa elegante no quiere decir que sea austera o que se convierta en una gymkana para poder coger la cesta de pan, se trata de tener un estilo y clase, sin que haya barreras que impidan realizar el convite con normalidad. Si el espacio es reducido, siempre se puede poner el centro de mesa en la hora del café, ya que las tazas ocupan menos espacio.

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