Portugal respira aliviado tras el acuerdo en el BPI, su quinto mayor banco

Portugal respira aliviado tras el acuerdo en el BPI, su quinto mayor banco

11 abril, 2016
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Actualizado: 11 abril, 2016 0:00
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Lisboa, 11 abr.- Después de semanas de incertidumbre, las principales autoridades lusas mostraron hoy su alivio por el acuerdo alcanzado en el seno del Banco Portugués de Inversión (BPI) para deshacerse de su negocio en Angola y evitar una sanción de Bruselas.

Tanto el jefe del Estado, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, como el primer ministro, el socialista António Costa, mostraron su satisfacción por el éxito de las negociaciones entre el banco español Caixabank y la inversora angoleña Isabel dos Santos, que sólo llegaron a buen puerto al filo de la pasada medianoche, cuando faltaba apenas una hora para expirar el plazo.

Los dos dirigentes políticos lusos intervinieron directamente para mediar en unas conversaciones que llegaron a romperse hace poco más de dos semanas, preocupados por cómo afectarían las eventuales sanciones al quinto mayor banco luso en la estabilidad financiera del país.

Ambos exhibieron su agrado con este consenso, pese a que por el momento no se conoce cuál es el contenido del acuerdo, a la espera de que ambas partes den detalles de la operación.

La falta de información sobre el proceso llevó al regulador bursátil portugués a suspender hoy la cotización de las acciones del BPI en la Bolsa de Lisboa.

Rebelo de Sousa incidió en que el compromiso alcanzado por los dos mayores accionistas de la entidad para que el BPI se desprenda de su división en Luanda es «bueno para el país».

«Estoy satisfecho con el hecho de haberse cerrado un acuerdo, que ha sido obra de la intervención de las empresas, de las entidades reguladoras y de los órganos de poder político. Sin la intervención de todos, no hubiera sido posible», incidió.

Desde Grecia, donde se encuentra en visita oficial, Costa subrayó que este pacto es una «señal de confianza» en la economía portuguesa.

«Veo con mucha satisfacción que haya sido posible encontrar una solución que refuerza la estabilidad de nuestro sistema financiero, y que demuestra que hay un interés (…) por parte de los inversores extranjeros», explicó.

El líder socialista -cuyo gabinete siguió de cerca las negociaciones durante los últimos días- reveló que ya entró en contacto con todas las partes implicadas para felicitarles.

El BPI sabía que debía deshacerse de su negocio en Luanda (donde posee el 50,01 % del Banco de Fomento de Angola) desde diciembre de 2014, aunque sólo logró hacerlo 481 días más tarde.

La exigencia procede del Banco Central Europeo (BCE), que consideró que el sistema de regulación angoleño no era equivalente al comunitario y exigió a todas las entidades financieras bajo su supervisión que redujeran su exposición al país africano.

La administración del banco, apoyado por el Caixabank, propuso escindir la parte angoleña a principios de febrero de 2016, pero Dos Santos -considerada por «Forbes» como la mujer más rica de toda África y con numerosos intereses en distintos sectores en Portugal- bloqueó la operación.

Aunque el Caixabank cuenta con un 44,1 % de las acciones del BPI, más del doble que Dos Santos, la existencia de un límite del 20 % en los derechos de voto implica, en la práctica, que ambos tengan prácticamente el mismo poder.

La firma catalana ya intentó el año pasado eliminar esta limitación y hacerse con el control efectivo del banco con el lanzamiento de una OPA que tampoco salió adelante por la negativa de la inversora angoleña.

A la espera de que sea divulgado el contenido del acuerdo, en Portugal se da por hecho que Caixabank conseguirá su objetivo de hacerse totalmente con el BPI e incluso podría relanzar su OPA tras la negociación con Dos Santos, que a cambio se adueñaría del angoleño BFA. EFE

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