La reducción de las exportaciones reduciría PIB catalán un 18% en caso de secesión

La reducción de las exportaciones reduciría PIB catalán un 18% en caso de secesión

19 enero, 2016
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Actualizado: 19 enero, 2016 0:00
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Desde el Centro de Predicción Económica (CEPREDE) se han analizado las posibles consecuencias económicas de una posible independencia de Cataluña.

Cataluña representa el 18,9% del PIB nacional acogiendo un 15,9% de la población total, estos datos generan una renta per cápita un 18% superior a la media nacional. Algunas actividades presentan una gran concentración geográfica en Cataluña como ocurre con el sector químico que aglutina en Cataluña un 40% del total, el sector textil 34% o el sector papelero y editorial con el 29% del total está situado en Cataluña.

A pesar de estos datos, en los últimos años Cataluña ha reducido ligeramente su participación en el PIB total. Por el contrario, su proporción de población habría aumentado lo que habría provocado una ligera reducción de su diferencial de renta per cápita. La aportación de Cataluña al crecimiento del PIB en el entorno de los 0,4 puntos.

En lo que se refiere al comercio interregional de Cataluña, CEPREDE en su análisis ha detectado una ligera reducción de las exportaciones al resto de las regiones desde Cataluña, reduciéndose mínimamente el superávit que ha presentado normalmente. En términos relativos son Aragón y Navarra las regiones que mayor demanda reciben de Cataluña en relación con su PIB. Repite Aragón, en este caso junto a la Comunidad Valenciana como los mayores mercados de destino para Cataluña. Las exportaciones al territorio nacional suponen para Cataluña el 19% de su PIB.

En el empleo, Cataluña presenta una tasa de paro inferior al resto. La composición de la población catalana se encuentra más envejecida y el porcentaje de pensionistas es ligeramente superior a la media según ha detectado en su estudio CEPREDE.

Aunque los datos anteriormente mostrados presentan en general buenos datos económicos sobre Cataluña, el déficit rompe esta tónica positiva. De este modo el déficit fiscal en Cataluña es 10 puntos porcentuales superior a la media española, en concreto, fue superior al 32% del PIB catalán en 2014.

¿Y si hubiera secesión?

El análisis económico del proceso independentista se ha realizado principalmente como un análisis coste-beneficio del mismo, por las diferentes instituciones e implicados. CEPREDE replica esta estructura en su análisis para facilitar la comprensión.

Por el lado de los posibles costes del proceso de secesión nos encontraríamos con la posible caída de las exportaciones catalanas al resto del territorio nacional, bien sea por el denominado “Efecto frontera” (mayor propensión a comerciar con el propio país), o bien, por un posible boicot a los productos catalanes. La aportación actual de las exportaciones que llegan al resto del territorio nacional se situaría en torno al 36% del PIB Catalán, mientras que el efecto frontera podría suponer una reducción entre el 30% y el 50% del comercio según las experiencias previas de secesión en el este europeo (y, es equivalente al 11%-18% del PIB catalán). Por otra parte, el efecto de un posible boicot podría elevar el impacto hasta el 17% del PIB catalán según el estudio realizado por CEPREDE.

El segundo de los factores de coste del proceso independentista analizados por CEPREDE estaría vinculado con la posible deslocalización de empresas productivas, para evitar el posible aumento de costes arancelarios derivados de la salida de la Unión Europea y que podrían suponer entre un 8% y un 10% de los precios finales. En la misma línea, una posible salida de la moneda única podría inducir movimientos de deslocalización de entidades financieras que, de otro modo, no podrían acudir a los recursos de liquidez del BCE, ni podrían utilizar activos financieros del nuevo estado como garantías colaterales para adquirir dicha liquidez. Esta deslocalización de entidades financieras podría provocar un efecto de reducción de la oferta monetaria en Cataluña como consecuencia de una disminución de depósitos y otros activos líquidos.

La ventaja principal de este posible proceso de secesión vendría principalmente de la desaparición del déficit fiscal de Cataluña. En el escenario más favorable, este saldo podría acercarse al 9% del PIB, mientras que según los cálculos oficiales de las balanzas fiscales se limitaría al 4% del PIB

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