La economía colaborativa ha cambiado las relaciones laborales para siempre, haciendo que el trabajo sea mucho más volátil y dejando obsoletos algunos de sus pilares tradicionales, como el puesto físico en la oficina. Así, de la mano del trabajo remoto, los nuevos trabajadores han convertido sus coches en una auténtica oficina móvil, capaz de ofrecer privacidad, comodidad y flexibilidad geográfica. El coche -equipado con tomas de corriente, conexiones USB, conectividad Bluetooth de alta calidad e incluso puntos de acceso Wi-Fi integrados- es uno de los pocos espacios personales en los que se pueden realizar llamadas, videoconferencias y escuchar audios confidenciales sin interrupciones ni ruidos de fondo. Además, ofrece un refugio seguro en los tiempos muertos entre trayectos desde el que responder correos, organizar la agenda o hacer llamadas clave, siempre con la temperatura, iluminación e incluso la música que se desee.
Sin embargo, los expertos de Alquiber han identificado una serie de errores bastante comunes que impiden que este nuevo espacio de trabajo sea óptimo en cuanto a comodidad y eficiencia, principalmente asociados a la superficie de trabajo, a la alimentación eléctrica, a la conectividad y el confort.
Descuidar la ergonomía: trabajar con el portátil entre las piernas o mantener el cuello girado hacia el asiento del copiloto genera a medio plazo contracturas en la espalda, cuello y lumbares. Para este caso, lo mejor es utilizar una mesa acoplable al volante -por supuesto, con el vehículo estacionados- para mantener la pantalla a la altura de los ojos y mejorar la postura. También es recomendable colocar el teléfono móvil a la altura de la vista -mediante un soporte elevado- para atender videollamadas con las manos libres y buen encuadre. Además, salir del coche cada 60-90 minutos para estirar las piernas y la espalda te permitirán evitar la rigidez muscular. También hay que tener en cuenta que los asientos del coche han sido diseñados para conducir, no para teclear con el cuerpo inclinado hacia adelante, por lo que el uso de un soporte lumbar ergonómico de espuma viscoelástica te evitará dolores de espalda.
Agotar la batería del vehículo: dejar accesorios conectados con el motor apagado o abusar del aire acondicionado o la calefacción sin circular puede dejar el coche tirado. Si se necesita climatización o carga intensiva, es recomendable arrancar el vehículo unos minutos para no sobrecargar la batería. También es recomendable estacionar el coche en un lugar protegido de las inclemencias meteorológicas. Además, puedes instalar parasoles y cortinillas térmicas para las ventanas, que no sólo te ayudarán a mantener el habitáculo fresco sin tener el motor encendido todo el tiempo, sino que te evitarán el molesto deslumbramiento en las pantallas que estés utilizando.
Mala gestión de la energía: depender de la cobertura móvil sin disponer de un inversor de corriente (12V a 220V) o power bank de alta capacidad expondrá tus llamadas y entregas importantes a interrupciones inesperadas. Sin embargo, con su uso, la toma del mechero del coche se convierte en un enchufe estándar que permite cargar la batería de portátiles que requieren más potencia de la que entrega un USB tradicional. Eso sí, un cargador USB C power delivery (PD 65W o superior) te permitirá cargar de forma ultra-rápida teléfonos, tabletas e incluso portátiles ligeros sin necesidad de un inversor más ruidoso.
Mala gestión de la conectividad: compartir datos desde el móvil no es la solución más profesional para los que han convertido su coche en una oficina móvil. Un Router Wi-Fi portátil 4G/5G (MiFi) independiente ahorra batería del teléfono, ofrece conexiones más estables y permite conectar múltiples dispositivos a la vez.
Mala gestión del audio: el coche es sin duda una mejor opción para trabajar en calma que una casa llena de distracciones y ruidos (tareas domésticas, niños, mascotas…). Aún así, es recomendable optimizar la gestión del sonido con unos auriculares con cancelación activa de ruido (ANC), especialmente para las videollamadas, ya que aíslan el sonido exterior -tráfico, lluvia- y eliminan el ruido del climatizar del vehículo, lo que permite que los otros conferenciantes escuchen con más claridad.
Comprometer la seguridad y la privacidad: dejar ordenadores o documentos a la vista al abandonar el coche o hablar de datos confidenciales por teléfono con las ventanillas bajadas puede comprometer tu trabajo. Del mismo modo, acumular basura, recibos y cables genera sensación de caos y transmite una imagen poco profesional si se atiende a clientes cerca del coche. Lo recomendable es cuidar de la organización y conseguir una caja o mochila en la que poder guardar todos los cables, cargadores, documentos y elementos de trabajo, manteniendo tu oficina móvil siempre despejada.
