Sexo oral, anal, masturbaciones….todo a la vista de los menores en el Puerto de Valencia

Sexo oral, anal, masturbaciones….todo a la vista de los menores en el Puerto de Valencia

18 septiembre, 2018
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Actualizado: 18 septiembre, 2018 18:18
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Esculturas metálicas en los que se distinguen penes, genitales femeninos y pechos y que representan escenas en plena masturbación, a punto de realizar una penetración, una felación o practicar sexo anal esta a la vista de los menores en la Marina de Valencia por gentiliza de la Generalitat Valenciana del socialista Ximo Puig, que gobierna la comunidad con el apoyo de Compromís y la izquierda radical

Esculturas metálicas de reminiscencia griega con escenas sexuales muy detalladas, del artista alcoyano Antoni Miró, inundan la Marina de Valencia, un espacio público de ambiente familiar donde muchos son los padres los que pasean con sus hijos en esa zona de Valencia.

Junto al emblemático edificio Veles e Vents y entre el agua y la antigua base del Alinghi, una hilera de más de una docena planchas metálicas de gran tamaño -tanto la figura como su molde- donde se distinguen penes, genitales femeninos y pechos y que representan escenas en plena masturbación, a punto de realizar una penetración, una felación o practicar sexo anal.

Se trata la exposición impulsada por Presidencia de la Generalitat y la Conselleria de Cultura con la que se va a inaugurar «La base», el nuevo espacio creativo y cultural en la que era la sede del equipo suizo de la Copa del América de vela.

Paseando a pie, en bicicleta o patines, valencianos y turistas que pasaban este lunes por la zona han descubierto la muestra y algunos, escandalizados, han criticado que es demasiado explícita y debería estar en un sitio donde no pasen tantos niños.

Son «una guarrería» y «un escándalo»

Vicente, un hombre mayor que había salido a correr un rato, las esculturas de Miró  son «una guarrería» y «un escándalo» y ha sostenido que eso no es arte.

Antonio ya sabía de la existencia de las esculturas «llamativas» y ha decidido acercarse a ver unas obras que, a su entender, «no es un arte para colocar en la calle» y es «fuerte ponerlas a la vista de los niños».

Toni lo ve un «poco obsceno para la zona turística en la que está» y hubiera preferido que estuviera en un espacio cerrado y Mila cree que es «una zona con mucho niño, que va a preguntar mucho» y aunque ve «bien hablar de sexo», a su juicio, «es demasiado explícito para que lo vean los niños».

Preguntado sobre esta polémica, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha asegurado que la Marina tiene «libertad de acción» y el Ayuntamiento respeta su funcionamiento y no tiene nada que decir, ha apuntado que para algunos «puede ser discutible y para otros es una cuestión normalizada», y por último que figuras de este tipo abundan en museos de Italia y otros lugares y «no pasa nada».

El comisario de la muestra compara las imágenes con la Capilla Sixtina del Vaticano

Fernando Castro, el comisario de la exposición de las esculturas de Antoni Miró que ha generado controversia por su contenido sexual, ha mostrado su sorpresa por la polémica y ha sostenido que «parece que preocupa más el erotismo» que la corrupción o el terrorismo.

Respecto a las críticas por lo explícito de las imágenes en un espacio de ambiente familiar Castro ha alertado de que a «esos mismos niños sus padres les ponen a jugar con videojuegos» de violencia y con armas militares.

«La cuestión de si los niños viéndolo se van a provocar es una visión unilateral de la infancia. Los niños son menos ignorantes de lo que creemos que son», ha apuntado y ha incidido en que si esos mismos niños pueden ver cuerpos desnudos en la Capilla Sixtina del Vaticano o escenas eróticas, de terror o violentas, como el Fusilamiento del 2 de mayo en el Museo del Prado

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