Susana Díaz: ‘Me he casado con un tieso’

Susana Díaz: ‘Me he casado con un tieso’

01 junio, 2016
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Actualizado: 01 junio, 2016 0:00
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La presidenta andaluza, Susana Díaz, ha reprochado al Gobierno que no hubiese «paralizado» el sistema de la formación después de que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, dijera en el Congreso que se habían puesto de manifiesto «debilidades y deficiencias» a nivel nacional.

«La ministra de Empleo habló de deficiencias en el sistema», ha recordado Díaz, que ha apostillado que no lo ha sacado a colación «a título de excusa», aunque ha subrayado: «Eché de menos una reunión en el Ministerio» para analizar si las deficiencias eran las mismas en todo el Estado.

En su intervención inicial ante la comisión parlamentaria que investiga las ayudas a la formación en Andalucía, Díaz ha querido aclarar que ella no paralizó la convocatoria de los cursos cuando accedió a la Presidencia de la Junta, sino que «mantuvo» la paralización porque, como dijo el 8 de octubre de 2013, había que dar «garantía», ante las «sospechas», de que «ni un solo euro se gestionaba mal».

Por otra parte, ha confirmado que la Junta ha solicitado reintegro firme por valor de 90 millones de euros en los 2.547 expedientes verificados de los cursos de formación desde 2002 a 2012, y ha desvelado que un millón de euros ya han sido abonados, mientras que otros dos millones de euros están en fase «ejecutiva».

Susana Díaz y la diputada del PP, Teresa Ruiz Sillero, han protagonizado un duro enfrentamiento a cuenta de la supuesta participación en los cursos de formación de la Junta de José María Moriche, marido de Díaz, que trabajó como administrativo en un centro dependiente de la UGT-A.

Se trata del Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES), un centro de UGT encargado de impartir cursos de formación en el que trabajó como auxiliar administrativo y del que Moriche recibió nóminas en concepto de «preparación y tutoría para cursos», según el PP, que le ha preguntado a Díaz si su situación familiar ha influido para que determinados expedientes de los cursos estén todavía sin justificar.

Visiblemente enojada por lo que ha considerado «insidias», Díaz, en su comparecencia en la comisión de investigación, ha reprochado a la popular que «no tuviera la gallardía y el valor» de afirmar «lo que no se atreve a decir», y ha censurado: «A mí me daría vergüenza y siento pena si mi partido me encargara el papel que su partido le ha dicho que represente».

Ruiz Sillero se ha remitido a un expediente de la formación, del que ha dicho que lleva siete años «sin ser revisado, en el que se imputa la nomina (de Moriche) a los gastos de los cursos en concepto de tutorías y formación», a lo que Díaz ha respondido que había leído con «maldad solo una parte de la nómina», tras lo que ha señalado: «Me he casado con un tieso», que cobró entre 700 a 1.200 euros con pagas prorrateadas.

El interrogatorio entre la presidenta y la popular empezó a subir de tono cuando en la primera pregunta comenzaron las interrupciones mutuas a propósito de cuándo Díaz conoció la irregularidades en la formación, de lo que dijo que cuando supo de las alertas de los informes de la Cámara de Cuentas y la Intervención, explicación que no satisfizo a Ruiz Sillero.

Las interrupciones provocaron la primera intervención del presidente de la comisión, Julio Ruiz, que pidió mantener el tono y decoro parlamentario. Caso omiso, porque la dinámica continuó cuando Díaz aludió a la redada policial del 16 de abril de 2014 y las interpretaciones de altos cargos del Ministerio de Interior sobre «fraude masivos» en la formación.

Con la temperatura dialéctica mucho más alta, la popular contraatacó al preguntar «cuánto dinero había entrado en casa» de la presidenta por los cursos, a lo que respondió: «En mi casa como entra poco, siempre me preocupo de saberlo y de dónde viene».

«Le he hecho una pregunta concreta, no responde y consume mi tiempo», ha espetado la popular, mientras pisando la respuesta Díaz la instaba a no ponerse nerviosa.

Díaz acusó a Ruiz Sillero de lanzar «insidias contra» un trabajador por el «pecado de estar casado» con la presidenta, al tiempo que repasó su vida laboral y la invitó a consultarla.

«Si cree que hay irregularidades, tenga valor y dígalo, pero no lance insidias contra alguien que no puede defenderse», ha recalcado.

El enfrentamiento se embarulló aún más y acabó con el intento de mediación del presidente de la comisión, que cortó el micrófono a Ruiz Sillero mientras ésta pedía amparo.

En el segundo turno de preguntas, la diputada exigió a Díaz que tuviera la «gallardía» de decir cuánto dinero había entrado en su casa con la nóminas de su marido, a lo que contestó: «Cada uno gestiona sus desesperaciones como quiere. Los andaluces saben perfectamente lo que entra en la casa de esta presidenta».

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