‘Tengo un título dado por la Junta pero no sé elaborar un chorizo’

‘Tengo un título dado por la Junta pero no sé elaborar un chorizo’

11 abril, 2016
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Actualizado: 11 abril, 2016 0:00
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Javier Martín, alumno de un curso de elaborador de productos cárnicos, ha afirmado hoy que no aprendieron nada, que una «mano negra» avisaba de las inspecciones y que hacían «trabajo sucio» en una fábrica, lo que ha resumido: «Tengo un título dado por la Junta pero yo no soy capaz de elaborar un chorizo».

En su declaración ante la comisión de investigación en el Parlamento andaluz sobre los cursos de formación, Martín ha explicado que en su módulo, desarrollado en 2010 en Alhaurín el Grande (Málaga) por Zureja Formación, no aprendieron «absolutamente nada», con clases teóricas «en una nave con techo de chapa, que no era un espacio habitable» y con prácticas en las que les ponían a hacer el «trabajo sucio» en la empresa Embutidos Moreno Plaza.

En lugar de aprender a elaborar productos cárnicos, sus tareas eran cortar o pesar tocino, mover cajas, cambiar etiquetas, colgar chorizos o lavar cestas, aportando mano de obra a la empresa como «peón», según ha dicho Martín.

Fontanero de profesión, hizo el curso al quedarse parado en 2009, pero en él no aprendieron «absolutamente nada» y el título fue «regalado», ha dicho.

«No tendríamos que haber aportado nuestra mano de obra a la fábrica, tendríamos que haber sido formados, pero para cualquier empresa es fácil tener mano de obra sin pagar», ha lamentado ante la actuación del empresario Juan Enrique Zumaquero.

A pesar de que el curso tenía un compromiso de contratación, según este exalumno, de los diez que quedaron solo se contrató a dos y cuando iba a expirar el plazo, para «no perder la subvención», se hizo un contrato de media jornada a otros cuatro.

Ha asegurado que los responsables sabían cuándo iba a haber una inspección, por lo que momentáneamente dejaban esas tareas, se agrupaban para ver cómo se elaboraban los productos mientras estaba allí la inspectora, y tenían «instrucciones» para decir que no estaban trabajando.

Martín participó en el curso en abril de 2010, fue contratado en marzo de 2011, pero meses antes publicó en un blog lo que había ocurrido, algo que llevó a Zumaquero a rescindir su contrato, según ha asegurado, y que él denunciara su experiencia por email a la Junta.

Un funcionario intercambió varios correos electrónicos con él, puso en duda que eso fuera posible «desde un principio», y finalmente la Junta no actuó, ha manifestado Martín.

En ese sentido, la diputada del PSOE Marisa Bustinduy ha cuestionado por qué esperó a terminar su contrato para denunciarlo y no se lo transmitió a la inspectora, a lo que Martín ha contestado: «Usted no sabe lo que es que le falte el pan a sus hijos, o tener que ir a los servicios sociales a pedir un poco de arroz, yo sí».

Bustinduy ha esgrimido que este alumno «no es una representación fiable» de lo que ha ocurrido en los cursos porque hubo más de un millón de alumnos «y no ha sido lo más apropiado guiarnos solo por su testimonio -ha afirmado-«. 

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