La firma Vecta, nueva denominación de la antigua Sherpa Capital, inicia una etapa renovada como inversor de capital riesgo con foco en compañías de la Península Ibérica que presenten un elevado potencial de crecimiento. La gestora pone el acento en la creación de valor operativo, situando a su equipo especializado como pieza clave en la estrategia de inversión.
La entidad ha completado el cierre de su primer fondo con 260 millones de euros en apenas seis meses, tras lograr una sobresuscripción que, según la firma, refleja la confianza de los inversores en su nuevo posicionamiento. El vehículo se ha levantado íntegramente con capital privado y marca el inicio del recorrido de Vecta como plataforma independiente, con la ambición de consolidarse como referente en inversiones basadas en la transformación operativa de empresas.
La estrategia se dirige a compañías medianas y grandes con un EBITDA de entre 4 y 12 millones de euros, que requieran procesos de profesionalización, mejora de eficiencia y expansión. El equipo prevé realizar inversiones de entre 25 y 30 millones por operación y aspira a multiplicar por tres el capital invertido. Según su consejero delegado y socio fundador, Alfredo Bru, el objetivo es acompañar a los equipos directivos en procesos de transformación sostenibles y con impacto real en el negocio.
La creación de Vecta responde a una evolución progresiva del modelo de inversión del equipo gestor
Aunque el foco geográfico principal será España y Portugal, el fondo contempla destinar entre un 20% y un 30% del capital a otros países europeos. Los socios subrayan que su propuesta no se limita al apalancamiento financiero, sino que incorpora una aportación diferencial en términos de capacidad operativa y ejecución estratégica.
A diferencia de otros vehículos de tamaño similar, Vecta ha alcanzado este primer cierre sin inversor ancla y sin apoyo público, combinando compromisos de antiguos partícipes de Sherpa Capital con nuevos inversores institucionales internacionales, entre ellos fondos de fondos holandeses, una entidad bancaria nórdica y varios family offices estadounidenses.
La creación de Vecta responde a una evolución progresiva del modelo de inversión del equipo gestor, que ha decidido dejar atrás el foco predominante en situaciones especiales o distressed para centrarse en empresas más sólidas que necesiten impulso estratégico y organizativo. Con esta nueva etapa, la firma busca reforzar su identidad como socio activo en la transformación empresarial, apoyándose en una estructura diseñada para maximizar el impacto operativo y generar valor a largo plazo.


