El gestor de carteras Ben Cleary considera que Venezuela se ha convertido en uno de los escenarios con mayor potencial para generar beneficios, tras el controvertido ataque impulsado por Donald Trump. Cleary, cuyos fondos de inversión de cobertura lograron más que duplicar su capital el año pasado, ve en el país una oportunidad singular para los inversores dispuestos a asumir riesgos elevados.
Uno de los fondos principales que gestiona, Tribeca Global Natural Resources feeder, registró una rentabilidad estimada del 127% el año pasado. Esta semana, Cleary ha desplazado a un grupo de inversores a Caracas con el objetivo de mantener encuentros con posibles socios locales y analizar activos con potencial. Durante el fin de semana, su equipo mantuvo conversaciones con distintas empresas venezolanas para explorar vías de inversión.
El propio gestor ha señalado que el interés es generalizado. En sus palabras, bancos de distintos países están enviando equipos al país, con un intenso flujo de llamadas y reuniones organizadas por banqueros y brokers, incluidas entidades canadienses. Cleary describe la situación como una auténtica fiebre del oro a gran escala.
Este renovado escrutinio inversor se produce después de que Estados Unidos capturara al líder venezolano, Nicolás Maduro, en una operación de alto impacto. A pesar de ello, el escenario sigue marcado por una elevada incertidumbre sobre la evolución política y económica del país.


