¿Compramos?

¿Compramos?

FERNANDO LATIENDA
28 octubre, 2020
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Actualizado: 28 octubre, 2020 18:57
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Esta siendo una semana de alto voltaje en los mercados. Se han acelerado las pulsaciones y si hay que comprar con estas caídas se compra pero a ver si somos capaces, que lo somos, de poner un poco de orden no sea que a alguno pierda los papeles y se le vaya la olla y se compre algo que ni cotice o empiece a llamar a la desesperada a su agente para vender sus acciones porque se aproxima otro gran desplome, otro crash.

Con las bolsas amenazando o perdiendo los soportes es momento de hacer un repaso desapasionado antes de tomar decisiones de las que luego nos podamos arrepentir. Cuidado además, porque también es el momento que muchos estaban esperando para vendernos de todo, hasta duros de madera.

¡Hay que comprar en la caída! ¿Hay que comprar en la caída, buy de dip que dicen los anglosajones? En su favor hay que decir que los que compraron con las caídas de 2007, 2012 y recientemente, en la primavera pasada, han hecho buen negocio si han hecho una buena selección o directamente han apostado por los caballos ganadores de la pandemia. Ganadores que lo van a seguir siendo, pese a quien pese. Pero, utilicemos también un poco la cabeza. Lo primero que habría que decir es que uno tiene que comprar sólo lo que necesita.

Otra regla es que si uno intenta coger un cuchillo que está cayendo, lo normal es que se corte. Cuando un mercado está cayendo con fuerza es momento de estar vendido o corto y, para comprar es mejor esperar a que llegue un soporte sólido. Hay más; si se pierde el tren se espera tranquilamente a que llegue el siguiente. Nunca hay que correr detrás del mercado pero seguramente llegaremos tarde y al final de la subida. Para ganar dinero tenemos todo el tiempo del mundo por delante.

Estos días son los más peligrosos pero también los más decisivos. A cualquiera que sabe de esto un poco le apetece, le tienta hacerse por lo menos la pregunta de cuánto podríamos ganar buy the dip, comprando en la caída pero, realmente lo que deberíamos preguntarnos es cuánto podemos perder y si eso supone que nos podríamos quedar con la cuenta corriente echa una porquería. Si la respuesta es sí, entonces hay que conformarse con mirar como un voyeur, pero si la respuesta es no; tiene liquidez, le sobra y puede asumir un gran riesgo si la cosa se pone todavía mas fea, entonces no le de más vueltas al asunto. Protéjanse dentro y fuera de la bolsa.

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