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Democracia en flujo digital

Democracia en flujo digital

22 junio, 2017
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Actualizado: 22 junio, 2017 12:43
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En los últimos años las opciones de voto político tienden a polarizarse en los extremos del populismo y de absentismo.

Ante el rechazo que produce actualmente el funcionamiento técnico de la votación, como reacción a ello está surgiendo con fuerza una nueva técnica, basada en el procesamiento digital del voto frecuente. Es una combinación de Democracia representativa y directa (como en el referéndum): el voto directo se hace donde el ciudadano prefiere decidir él mismo sobre algún asunto de gobierno que le afecta directamente, sin perjuicio del voto indirecto para los asuntos generales donde no se considera competente para tomar decisiones. Pero aún en este caso, el ciudadano elige por vía digital la persona concreta para que le represente, no un partido.

Esta innovación surgió, entre otros países, en Alemania, con ocasión de un nuevo partido político que nació gracias a una previa campana digital, hace unos diez anos. Ante esta iniciativa que resultó un éxito, el Gobierno Alemán comenzó a reflexionar sobre lo que se comenzó a llamar ´‘Fluessige Demokratie´ o Democracia en flujo digital. En Agosto del 2010 se hizo una adaptación al software denominado ´Liquid Feedback´, utilizándose desde entonces sobre todo en los procesos decisorios dentro de los partidos políticos. Gracias a la tecnología Blockchain se ve que es posible dejar a salvo la anonimidad del voto político sin perjuicio de la seguridad del voto personal.

España es en este sentido uno de los pioneros de este nuevo sistema de votación, concretamente en la ciudad de Madrid, donde los ciudadanos pueden proponer nuevas leyes locales. Así, si un proyecto de ley encuentra el apoyo suficiente en la ciudadanía, el Gobierno de Madrid tiene la obligación de estudiar su promulgación y ejecución. Otro ejemplo es Islandia, donde ya hace tiempo los ciudadanos comunican sus mociones al gobierno en Reikiavik, quien se encarga de llevar adelante, cada mes, las quince mejores propuestas. La participación es nada menos que el 60% de los ciudadanos con derecho a voto.

Este proceso de instauración de la democracia directa frecuente es hoy posible gracias al internet, en base al cual ya se han desencadenado mucho antes importantes incidencias sobre los gobiernos mediante redes sociales, blogs y tantos otros mecanismos de pronunciamiento digital del ciudadano. Probablemente estamos ante un proceso irreversible que apunta hacia la paulatina desaparición del los partidos políticos, que tantas veces son una caja de pandora desde donde saltan a veces al escenario políticos personas de perfil bajo. Qué consecuencias producirá este giro diametral en la forma de elegir a los gobernantes?

1. En primer lugar, motivaría al ciudadano a interesarse más por el management del bien común, que le llevará al mismo tiempo a preguntarse qué personas serían las mejor cualificadas para recibir su apoyo. Los partidos perderán importancia y emergerán nuevamente los individuos, es decir, la meritocracia política en abierta competencia entre talentos personales.

El ciudadano, por tanto, planteará con gran frecuencia al equipo de gobierno y a sus tres poderes independientes (legislativo, ejecutivo y judicial) sus preferencias, que no podrán ser desoídas.

2. Se pondrá en movimiento una fuerte influencia recíproca entre los diversos estados, y, a la vez, se estudiarán sistemas informáticos y métodos que aseguren el mínimo de errores y pérdida de recursos, como ya es el caso hoy en las grandes empresas.

3. Se prevé que de entrada muchos gobernantes se opondrán a este tipo de operatividad democrática, porque les sometería, mucho más que ahora, a controles y a criterios científicos y tecnocráticos. Por eso, el referéndum, como sistema e incidencia directa del ciudadano en los asuntos de gobierno, ha sido rechazado una y otra vez por la mayoría de los gobernantes en funciones, bajo el pretexto de que en una gran nación es impracticable. Pero desde que entramos en la era digital, este argumento no puede sostenerse más. El Brexit y la elección de Trump bien podrían ser los precursores del cambio.

4. Se podrá reducir la corrupción, porque sistémicamente llegarán a ocupar funciones de gobierno personas con alto perfil profesional y moral. Al mismo tiempo, el ciudadano podrá protestar y cortar más directa y fácilmente procesos negativos.

5. Se alcanzaría el efecto de la ´crowd inteligence´ o la buena inteligencia de la masa ciudadana, que permitiría introducir en las decisiones políticas el enorme pluralismo de opiniones personales, sopesadas en su ponderación mediante criterios estadísticos. Por ejemplo, en este sentido cabría preguntarse qué hubiese sucedido si este nuevo sistema hubiese sido aplicado en la votación política que llevó a Hitler al poder, apoyado sólo en un 30% de los votos.

 

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