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Close way!!!

Elena Fraile

El bloqueo por parte de Hungría y Polonia para la aprobación del presupuesto de la UE y por lo tanto del fondo de reconstrucción de 750.000 millones tiene todos los tintes de ser una vuelta de tuerca más a los demás socios por su oposición a la cláusula del Estado de Derecho.

En este escenario de bloqueo se ha desarrollado la última reunión en Bruselas del Consejo Europeo. Una reunión realizada por videoconferencia que no ayudó a limar asperezas para un asunto tan importante como es la llegada del Fondo de Recuperación hasta los países para mitigar los efectos económicos derivados de la pandemia.

Y no es un asunto menor, ya que se trata del salvavidas para la economía diseñado por la UE para salir de la que ya han denominado como la mayor recesión europea del siglo.

Recordemos, como el mes julio ya costó cinco días de cumbre presencial en Bruselas para que los líderes llegaran a cerrar un acuerdo, por lo que un encuentro telemático no iba a permitir acercar posturas.

La videoconferencia arrancó con una introducción de Charles Michel, Presidente del Consejo Europeo que la que siguió la de Angela Merkel, quien expuso el estado de la situación ante la necesidad de activar cuanto antes este fondo ante el golpe de la segunda ola de la pandemia que vuelve a afectar de lleno a todos los países.

En principio, precisamente el encuentro iba a girar en torno a la actual situación de la pandemia, pero giró hacia la aprobación del mayor paquete de ayudas de la Unión Europea, valorado en más de 1,8 billones de euros entre el nuevo presupuesto y el Fondo de Recuperación.

Los países afectados siguen emitiendo deuda para contener el nefasto efecto económico de la pandemia, pero esta deuda ¿podría ser perpetua?

Así parece porque quedan 40 días y 40 noches antes de que finalice el año para conseguir que el acuerdo llegue antes y de momento el camino sigue cerrado.

Y no es un asunto menor para que se trate en una videoconferencia.

Regresen al mundo real y no se abstraigan de los problemas de los ciudadanos y de las empresas.

Hay que vivir en la realidad y no en la virtualidad.

No dejen los caminos cerrados.