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Emergencia climática

Han sido muchos los mensajes que he escuchado esta semana sobre la digitalización, la emergencia climática y la cuarta revolución industrial 

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Y pregunto:¿Dónde estamos en esta carrera llena de desafíos?

Estamos a punto de comenzar una nueva década, no sé si lo han pensado, pero estamos a unos días de comenzar el año 2020. 

Nueva era, nueva etapa, nuevo decenio y ¿dónde nos encontramos? 

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Estamos en el principio de todo,con muchos desafíos retos, a las puertas de una cumbre de cambio climático ,que debiera servir para indicar un nuevo camino para hacer de nuestro planeta un mundo mejor, un mundo saludable , un mundo ordenado dentro del maravilloso caos que nos rodea y donde el derroche es letal. 

Sólo,y a modo de ejemplo,en Europa se generan más de dos y millones y medios de toneladas de residuos al año.Lo hacemos usando y tirando.

Nosotros, las personas ,somos el eje central del cambio y lo serán en la próxima década que comienza en unos días. Las personas se encuentran en todas las ecuaciones de la cuarta revolución industrial, de la digitalización,del cambio climático,también las organizaciones y las compañías, pero también los Gobiernos de todo el mundo.

En España, el Gobierno trabaja en un borrador sobre la estrategia para el cambio climático 2020/2030 y cuya dotación supera los 830 millones de euros. 

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Plan de acción con cinco líneas principales: sobre producción , consumo , agua,gestión de residuos y materias primas secundarias. 

Pues comencemos a trabajar, porque la nueva década está llena de desafíos.

Hay que trabajar para conseguir una regulación internacional que defina bien los residuos a escala global, con normas de transparencia y normas de control de calidad para todo ello y hay que mejorar también la percepción de los materiales reciclados entre los consumidores. 

Y esto es responsabilidad de Gobiernos, de empresas, que tienen mucho que hacer, aunque no pueden hacerlo solas y también de nosotros,las personas, que somos los consumidores, porque la pelota también está en nuestro tejado.

Por eso, hay que comenzar a reinventarnos o educarnos para hacer frente al cambio climático.