Responsabilidad compartida

Responsabilidad compartida

Elena Fraile
24 octubre, 2020
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Actualizado: 24 octubre, 2020 0:23
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¿Se debe actuar rotundamente con medidas restrictivas frente a la Covid 19?

Algunos dirán y con razón que depende desde el punto de vista desde donde se mire.

La realidad es que las nuevas restricciones son tan rotundas como dolorosas y supondrán un enorme sacrificio para algunos sectores especialmente castigados por la pandemia. La necesidad de reducir al máximo la movilidad y la actividad social puede evitar malos mayores porque el incremento de contagios es muy elevado.

Es comprensible que los damnificados muestren su indignación ante unas medidas que hubieran podido ser menos lesivas si se hubiera actuado a tiempo en otros ámbitos que quizá hayan sido mucho más responsables de la transmisión y con otros medios menos traumáticos.

Los fallos en la gestión de la desescalada y en la detección y el rastreo de casos han dificultado el control de la pandemia.

Desde el verano, los contagios no han dejado de incrementarse, aunque con un gran esfuerzo había sido posible mantenerlos a raya. Pero ahora ha llegado la segunda ola que azota a toda Europa. La disyuntiva es clara: o se actúa con firmeza o se avecina un segundo confinamiento. Países Bajos, Reino Unido o Francia son algunos de los países que también están limitando de forma contundente las relaciones sociales.

El cierre de bares y restaurantes en Cataluña ,la limitación de horarios en casi todas las CCAA , también las restricciones en actividades culturales, deportivas y comerciales, van a poner contra las cuerdas a negocios que ya se encuentran en una situación límite, también a sus trabajadores.

La amenaza de cierres definitivos es cada vez más intensa. La situación es aún más hiriente para tantos establecimientos que siguieron a rajatabla las medidas de prevención.

El sacrificio es enorme. Para conseguir que sea efectivo es necesario redoblar los esfuerzos en el control sanitario y el compromiso de toda la ciudadanía.

Cuanto más se reduzca la relación social, más se conseguirá disminuir el nivel de contagio y más pronto se podrán levantar las restricciones.

Quedan pocas alternativas si queremos llegar a celebrar la Navidad todos juntos.

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