Sólo ellos

Sólo ellos

Elena Fraile
30 octubre, 2020
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Actualizado: 30 octubre, 2020 23:58
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A medida que avanzan los meses, las semanas, los días y las horas de este año, escucho prácticamente en todos los lugares el eco de la decepción de la ciudadanía con los dirigentes políticos.

En la calle, en las pequeñas reuniones, en las conversaciones telefónicas, escucho de fondo la falta de liderazgo político en la toma de decisiones de uno y otro color político y cada uno con sus argumentos, que son comprensibles.

Esto me hace pensar que corren tiempos difíciles, en los que a los ciudadanos se nos exigen sacrificios de toda índole: económicos, sociales y personales. Las prohibiciones y las limitaciones proliferan y, más allá de episodios aislados de incivismo, la sociedad española ha respondido de forma ejemplar desde el estallido de la pandemia el pasado mes de marzo.

Sin embargo, la percepción entre muchos ciudadanos es que los políticos no están a la altura de las circunstancias, enfrascados en un partidismo aguerrido y que suma cero.

En estos tiempos excepcionales hace falta políticos excepcionales que antepongan sus intereses partidistas y piensen en regresar a la senda de la cordura para apuntalar nuestro tejido democrático.

Parece que disponer de los recursos públicos envuelve a los políticos de un halo mágico, como en una especie de halo inmunológico por encima del bien y del mal.

Los altos niveles de crispación de la vida política española, el recurso habitual a la descalificación y la incapacidad de llegar a acuerdos en los grandes temas de Estado, convierte a nuestra democracia en populista.

Basta ya de populismo de tercera regional y piensen más en la ciudadanía, harta de hacer sacrificios.

A la emergencia sanitaria, que ha desatado además una crisis económica y la consecuente crisis social, se suman las ya existentes, como son la crisis territorial e institucional.

El país necesita dirigentes a la altura de la gravedad de la situación.

Parece mentira que, con un país ahogado por los ERTE, los despidos y la falta de actividad económica,, con algunas empresas con respiración asistida o incluso hipotecando sus propios negocios para poder dar de comer a sus familias, el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez incluya en estos PGE (Presupuestos Generales del Estado ) una subida de su sueldo de casi 5.000 euros anuales y otro tanto para el resto de séquito político.

Algunos dirían que no es una gran cantidad, pero pregunten ustedes a los trabajadores en ERTE, a los despedidos, a los que hipotecan sus negocios, a los que piden préstamos ,a los que no salen de casa para no gastar, porque esa España existe en el día a día.

Parece mentira, casi un sueño, que a los ciudadanos nos pidan responsabilidad de toda índole -económica ,social y personal; que nosotros vayamos en bicicleta, que es más sostenible, con velocidad limitada y confinada, mientras hay otra España: la de nuestros dirigentes políticos, que van a velocidad de crucero o de Falcon y que costeamos los que vamos de a pie o en bicicleta.

En definitiva, para llegar al mismo sitio todos los días.

Responsabilidad, a ellos.

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