A 80 años del bombardeo atómico sobre Hiroshima, el libro: «Hiroshima. Testimonio de los últimos supervivientes», de Agustin Rivera, cobra una relevancia estremecedora. Esta obra recoge los relatos de quienes vivieron el 6 de agosto de 1945, día en que una sola bomba arrasó una ciudad entera y dejó cicatrices que siguen abiertas. A través de entrevistas a los últimos hibakusha —como se conoce a los supervivientes de las bombas atómicas—, el libro rescata no solo la memoria histórica, sino también el dolor humano que nunca debe repetirse.
El autor, periodista y ensayista español Agustin Rivera, ofrece una mirada crítica sobre las armas nucleares, considerándolas una amenaza latente para la humanidad. En su valoración de conjunto, destaca que Hiroshima no fue solo una tragedia, sino también una advertencia ignorada. «Lo impensable ya ocurrió una vez», afirma.
Pacheco expresa especial preocupación por la regresión actual en los procesos de desarme nuclear. Con potencias que reactivan arsenales y tensiones geopolíticas en aumento, el autor teme que el mundo esté olvidando las lecciones del pasado. El libro no solo honra a los supervivientes, sino que también es un llamado urgente a la conciencia global.