El debate sobre la amenaza del Kremlin a la OTAN divide a la inteligencia occidental. Mientras el desgaste militar ruso en Ucrania reduce su capacidad operativa a corto plazo, el flanco báltico mantiene la alerta ante posibles acciones híbridas o de desestabilización. La hipótesis de un ataque abierto contra la Alianza Atlántica choca con la fatiga del ejército de Moscú, aunque el riesgo persistente exige sostener la disuasión en Europa oriental.
Paralelamente, el 9 de septiembre marca el aniversario de la muerte de Mao Zedong en 1976. El fallecimiento del fundador de la República Popular China abrió el camino a las reformas de Deng Xiaoping, transformando un modelo de autarquía en un ascenso hacia la hegemonía global. De la autosuficiencia maoísta al pragmatismo económico, el legado de Pekín define hoy la rivalidad sistémica con Occidente y la consolidación de un orden mundial multipolar.