Cuarenta años después del referéndum que avaló la permanencia de España en la OTAN, el debate sobre defensa reaparece con intensidad en un escenario internacional cada vez más volátil. La escalada en Oriente Medio, marcada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha situado a España en el foco por su cautela militar y su gasto en defensa, aún por debajo de los compromisos aliados.
La presión externa se combina con tensiones internas, donde sectores de la izquierda cuestionan el papel del país en la Alianza en un momento de desgaste y divisiones estratégicas.
En paralelo, crece la inquietud jurídica internacional. La invocación del “ataque preventivo” sin consenso reabre el debate sobre la vigencia del Derecho Internacional y del sistema de seguridad colectiva surgido tras la Segunda Guerra Mundial. La erosión de estas normas plantea dudas sobre la estabilidad del orden global y sus reglas básicas.