¿Es el conflicto bélico una constante inmutable? La obra Hacia la última guerra, de Christian D. Villanueva López, desafía la visión tradicional clausewitziana al sostener que, si bien la esencia política de la guerra permanece, su naturaleza técnica muta de forma acelerada.
Apoyándose en la teoría del equilibrio puntuado, el autor explica cómo la innovación militar no evoluciona de manera lineal, sino mediante saltos disruptivos. Tras transitar por las eras de la Organización y la Cinética, la beligerancia actual se define por la gestión de la información convertida en violencia.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión radica en la velocidad del avance tecnológico. El acortamiento exponencial de los ciclos de innovación amenaza con desbordar la capacidad cognitiva humana. Ante el auge de la Inteligencia Artificial General (AGI) y la Singularidad, la guerra futura plantea un escenario inquietante: un campo de batalla donde el ser humano quede relegado a un papel puramente secundario.