Argimiro Montero Antúnez: ‘La cultura del esfuerzo y la responsabilidad ha sido dramáticamente sustituida por el confort del estudiante’

Argimiro Montero Antúnez: ‘La cultura del esfuerzo y la responsabilidad ha sido dramáticamente sustituida por el confort del estudiante’

@jmfrancas. Argimiro Montero Antúnez es filólogo dedicado a la docencia desde hace más de 20 años en distintos niveles, principalmente en secundaria.

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JMF: ¿Cómo está la ‘enseñanza’ en España?

Argimiro Montero Antúnez: Desgraciadamente, y tras muchos años en esta honorable profesión docente, tengo que decir que la calidad de la educación en nuestro país ha sufrido un fuerte declive en los últimos 20 años.

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JMF: ¿Está enferma entonces?

Argimiro Montero Antúnez: Adolece de muchos males, principalmente la pérdida de la tan pretendida educación en valores; en los que la cultura del esfuerzo y la responsabilidad ha sido dramáticamente sustituida por el confort del estudiante, con el debilitamiento y relajación intelectual y cultural que ello conlleva.

JMF: ¿Solo valores o también ha bajado el nivel en contenidos y preparación?

Argimiro Montero Antúnez: Ambos se retroalimentan, ya que sin una cultura del esfuerzo y una inquietud intelectual y cultural previa, no se concibe una buena formación. Es obvio que estas nuevas actitudes redundan en un claro perjuicio en la calidad de la formación, la cual ha sufrido un deterioro manifiesto.

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JMF: Y ¿el profesorado?

Argimiro Montero Antúnez: El profesorado se ha convertido en uno de los principales damnificados de esta dinámica ya que ha perdido ese estatus paradigmático de referencia cultural, intelectual y personal con el que siempre había contado, y se ha convertido en una mera marioneta vapuleada desde todos los flancos, a merced de los caprichos de padres, alumnos y responsables políticos.

JMF: ¿Cuál es el problema de fondo de ese sistema que conduce al fracaso?

Argimiro Montero Antúnez: El problema que subyace, es la nueva configuración de las prioridades de una sociedad absolutamente cambiante en una serie de vaivenes descontrolados que se traduce en los modelos educativos a los que proyecta sus defectos. Ya con la implantación de la LOGSE, fruto de esos nuevos enfoques sociales, se sientan las bases del devenir de la educación en los últimos 20 años.

JMF: ¿La LOGSE fue buena solución?

Argimiro Montero Antúnez: En mi humilde opinión, y desde la experiencia, la LOGSE ha supuesto un gran fiasco, sentando las bases para la decadencia de la calidad del sistema educativo. Una pretenciosa ley que se olvidó de muchos aspectos y que intentó abordar otros con mucha falta de previsión.

JMF: ¿En qué falla?

Argimiro Montero Antúnez: Una ley que en su esencia pretendía “democratizar” y modernizar la educación para adaptarla al nuevo marco constitucional y europeo, y a la irrupción y auge vertiginoso de las nuevas tecnologías, ha conseguido a mi juicio, fruto de un malentendido “buenismo”, una homogeneización o igualación “por abajo”, y sucumbir a la “tiranía” de las nuevas tecnologías, que aún siendo absolutamente necesarias y beneficiosas, no pueden solapar y erradicar lo positivo que también existe en lo tradicional. Nos encontramos cautivos de la inmediatez, con un acceso ágil y rápido a cantidades ingentes de información, pero hemos sacrificado mecanismos para el cultivo de valores como la madurez, la disciplina, el sacrificio, la curiosidad intelectual y sobre todo la actitud/aptitud crítica necesaria para cribar y procesar dicha información.

JMF: ¿Hay que cambiarla entonces?

Argimiro Montero Antúnez: Teniendo en cuenta que a pesar de la concatenación de leyes o “amagos” de leyes que hemos padecido desde principios de los 90 cuando se implantó, sigue siendo la base conceptual y estructural de nuestro sistema educativo, creo sinceramente que es absolutamente perentorio dar un giro radical en materia de educación, para lo cual sería imprescindible que de una vez por todas, se llegase a un ansiado pacto nacional por la educación que garantice que este bien tan preciado no se politice e instrumentalice como arma arrojadiza en detrimento de lo que realmente ha de ser la EDUCACIÓN, un pilar fundamental de toda sociedad que se precie.

JMF: ¿Pacto en Educación? Imposible, para la izquierda es ‘casus belli’.

Argimiro Montero Antúnez: Eso parece… se suele decir que la información es poder, pero yo siempre digo que el verdadero poder, tanto para formar ciudadanos realmente libres, como por el contrario para ejercer el dominio y control de dichos ciudadanos, reside en la EDUCACIÓN, y por lo tanto, en nuestras manos está la posibilidad de elegir que tipo de educación queremos para conseguir el único y verdadero fin que no ha de ser otro que formar ciudadanos libres, comprometidos, funcionales, y en última instancia felices. Es en esa elección es donde parecen entrar los fines políticos… que con sus injerencias e interferencias, desgraciadamente están condicionando, controlando e intoxicando perniciosamente este pilar básico que es la educación.

JMF: ¿Tú qué harías?

Argimiro Montero Antúnez: Buena y compleja pregunta. Lo primero que haría es luchar por un perentorio pacto estatal en educación y así alejar las “sucias” e interesadas manos de los políticos y administraciones de turno de la educación. Este pacto debe actuar como uno de los ejes vertebradores del país, y esto me conduce inexorablemente, teniendo en cuenta la situación actual de nuestro querido país, a hacer una seria reflexión sobre la conveniencia de devolver las competencias en educación al Estado, ya que visto lo visto, creo que esa transferencia (entre otras) no ha traído consigo más que una utilización torticera por parte de las administraciones para ejercer el control a través de casos explícitos, contrastables y verificables de adoctrinamiento; los cuales han de ser inadmisibles en sociedades pretendidamente avanzadas y democráticas, cuya base ha de ser el respeto a derechos y libertades, y no la utilización de la educación para la imposición de cualquier tipo de ideología cual dictadura o república bananera.

JMF: Pides la luna…

Argimiro Montero Antúnez: Creo que no debemos perder nunca la ilusión y el espíritu de lucha por lo que realmente consideramos importante para cambiar aquellas cosas que estamos convencidos son mejorables. Muchos brazos remando juntos y en la misma dirección pueden conseguir que hasta el barco más pesado y ante las peores vicisitudes e inclemencias, arribe a buen puerto, y eso, los que nos dedicamos vocacionalmente a la aventura de la educación, lo sabemos muy bien. Podremos perder muchas batallas, nos caeremos muchas veces, pero lo importante es ganar la guerra… si se me permite esta pequeña licencia a modo de bélico símil porque las sensibilidades, los prejuicios y sesgos andan a mi juicio demasiado a flor de piel.

JMF: Gracias, ojalá se cumpla alguno de tus deseos educativos. Un abrazo y hasta pronto.

Argimiro Montero Antúnez: Muchas gracias a tí, siempre es un placer tener una distendida conversación con alguien comprometido con la palabra que está dispuesto a escuchar y compartir su preciado tiempo.