M.L.Martínez / ICAL
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa autorizó al Ayuntamiento de Burgos a refinanciar la deuda proveniente de los dos consorcios urbanísticos -para la gestión de la Variante Ferroviaria y para la gestión del polígono industrial de Villalonquéjar- hasta 2042 y no 2031 como estaba previsto. Se trata de 84,5 millones de euros que la ciudad va a refinanciar de manera lineal hasta 2042 suponiendo entorno a 7,5 millones de euros anuales.
Así lo anunció hoy la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, en una comparecencia ante los medios acompañada por el vicealcalde y concejal de Urbanismo, Juan Manuel Manso, y del responsable de Hacienda, Ángel Jesús Manzanedo. “Algo muy importante para el Ayuntamiento” y “muy buena noticia”, exclamó la primer edil, ya que “de tener que pagar 32,5 millones de euros en 2031 se pagarán entorno a 7,5 millones en lo que se refiere a esta deuda”. Esto supone, explicó, “que no vamos a tener que pagar tanto dinero de deuda tan concentrado, sino que se va a ampliar en el tiempo desde esos 32,5 millones a 7,5”.
Ayala precisó que la comunicación la recibieron el pasado miércoles de la Secretaría General del Tesoro y de la Financiación Territorial y que “el quid de la cuestión” en este caso era saber si desde el Ministerio, por una normativa aprobada, el Ayuntamiento podía refinanciar todo lo que tiene que ver con los consorcios, sobre todo, en plazo porque, indicó, “hasta ahora lo que nos permitían es renegociar con los bancos los tipos de interés pero el resultado de esa renegociación era demasiado pobre para el Ayuntamiento”.
Al mismo tiempo, valoró las afirmaciones contenidas en el citado escrito como que el Ayuntamiento es “solvente”, pese -dijo- “a lo que algunos se empeñan en decir” (en alusión al grupo municipal socialista); que se reduce “significativamente” el riesgo financiero y, por tanto, subrayó: “Es una operación muy interesante para el Ayuntamiento”; y que “este Ayuntamiento hace en el momento determinado lo que tiene que hacer para seguir avanzando conforme a los intereses de los ciudadanos”. “El Ayuntamiento de Burgos es solvente, tiene una situación fiscal saneada y el trabajo que se ha hecho perseguía precisamente estos objetivos y ningún otro”, recalcó.
Además, resaltó la “excepcionalidad” en cuanto a que Burgos a ser el segundo Ayuntamiento en España al que se le aplique esta posibilidad de refinanciar su deuda en el tiempo, ya que tan solo lo consiguió el Ayuntamiento de Zaragoza porque en su caso tenían unas deudas provenientes de su Expo.
La alcaldesa de la capital burgalesa ofreció algunos datos como que en 2019, el Ayuntamiento tenía una deuda de 264 millones de euros, lo que suponía un 137 por ciento; en 2020, de 246 millones de euros (del 132 por ciento); en 2021, de 227 millones de euros (del 117 por ciento); y en 2023, cuando llegaron al Ayuntamiento, era de 204 millones y la deuda estaba por encima del 100 por cien. Así, afirmó que “cuando acabemos este año 2026, la deuda estará en el 61 por ciento”.
Finalmente, Ayala relató que cuando llegaron al Consistorio en 2019 se afrontó este “problema” disolviendo los consorcios y amortizando deuda, y “solicitando que esa espada de Damocles que teníamos esos primeros años de 2030, bajarla aumentando el tiempo para poder pagar esa deuda”. “Esa ha sido nuestra hoja de ruta”, advirtió, al tiempo que expresó que “hoy, con mucha satisfacción, les contamos que después de mucho trabajo, de mucho esfuerzo y de mucha negociación con el Ministerio, la excepcionalidad que se planteaba es conforme a normativa nacional y solo ha habido hasta ahora un ayuntamiento en toda España que ha conseguido esa excepcionalidad”.


