ICAL
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, defendió hoy que no hay “causas” o “motivos” para proceder a la resolución del convenio de integración del ferrocarril en superficie. «Tenemos largo trabajo para llevar a cabo», dijo para proponer la creación de una comisión para estudiar qué obras se pueden ejecutar e insistió en que se puede continuar trabajando en asuntos como la descontaminación y urbanización de los suelos de los antiguos talleres de Renfe para construir vivienda.
En su intervención en la comisión de seguimiento del convenio que desarrolla la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, Carnero entregó un escrito con su argumentación y manifestó que la aportación pendiente, ya reclamada en los juzgados, de 11,07 millones de euros de la anualidad de 2024, “no tiene entidad suficiente” para provocar la resolución del convenio de 2017, ya que señaló esto no ha producido, ni genera ningún “efecto negativo” en la financiación o la tesorería de la entidad, ni limita su capacidad de actuación.
Asimismo, el alcalde de Valladolid, que adelantó su voto negativo a la propuesta, pidió dejar sobre la mesa la ruptura del convenio y planteó crear una comisión para el análisis y el estudio de las actuaciones que se puedan llevar a cabo de forma “inmediata”, en un horizonte no superior a dos años o el que se pueda considerar más adecuado. Además, deberá tener en cuenta, dijo, el resultado de la revisión de los tráficos para valorar la incidencia que puedan tener las obras, informa Ical.
Igualmente, destacó que el Ayuntamiento no se ha opuesto a los pasos de Ariza, sino que ha pedido que no se ejecute por el “trastorno” que provocará ante el inicio de los trabajos de remodelación de la estación de Valladolid. También, apuntó que el plan de obras del paso entre las calles Unión y Pelicano no se aprobó en la última reunión del Consejo de Administración por el voto en contra de la Administración General.
Además, el regidor desveló que en la reunión celebrada el 12 de noviembre entre técnicos de Adif, Ineco y el Consistorio se entregó un informe sobre el impacto en la movilidad urbana de los trabajos, que avala la posición de los representantes del Consistorio, que entienden no pueden coincidir en el tiempo las obras de Ariza y la estación Campo Grande.
Finamente, Carnero insistió en que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha logrado sus objetivos en el marco de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad y añadió que el Ayuntamiento ha entregado las 70 hectáreas de terrenos donde se trasladaron los talleres ferroviarios.
Por su parte, el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, defendió hoy la resolución del convenio de integración del ferrocarril en superficie y también de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad de la forma “más amistosa posible”, porque no han logrado avanzar en “nada” durante el mandato del actual alcalde de la ciudad, Jesús Julio Carnero. “Acabemos por tanto con esta pantomima”, dijo.
“Nosotros querríamos continuar con la integración”, dijo Santano en su intervención en la comisión de seguimiento del convenio de 2017, pero lamentó que se han encontrado con un “muro” o “frontón” en contra, ya que el Ayuntamiento y la Junta apuestan por un soterramiento. “Yo creo que Valladolid con eso pierde”, dijo el secretario de Estado, quien insistió en que no iba a valorar la actuación del alcalde, ni tampoco del Ayuntamiento, informa Ical.
En su opinión, a corto y medio plazo, se debería apostar por los pasos de Ariza y la integración, porque eso sería “muy interesante” y el “menor de los problemas” para llevar a cabo un soterramiento de las vías, que apuntó tuvo su momento y fue un ”fracaso» que acabó generando una deuda de 400 millones de euros, que habría generado una situación de “crisis alarmante”.
Santano, que recordó ha participado en diez reuniones del Consejo de Administración de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, destacó la “inmensa paciencia” del Ministerio ante las tácticas “dilatorias” del Ayuntamiento y la Junta y otras actuaciones, ya que en su opinión lo sucedido ha sido una «cierta tomadura de pelo». “Lo que va bien”, señaló lo ha hecho Adif o se llevó a cabo antes de que fuera alcalde Carnero, porque todo lo demás a su juicio está “bloqueado” y “parado”.
En ese sentido, el secretario de Estado aseguró que la intención del Ayuntamiento y la Junta es la de no es seguir “adelante” con el convenio de integración desde el principio de este mandato municipal, ya que a su juicio han tratado de bloquearlo con el fin de que en algún momento se transite hacia el soterramiento de las vías.
Repaso
En el primer Consejo de Administración, recordó, se tumbó el presupuesto de la Sociedad por parte del Consistorio y la Junta, por lo que señaló se produjo una oposición hacia la integración desde el “minuto uno y sin mayor explicación”. También consideró que “entre socios leales es intolerable” condicionar la aprobación de las cuentas a la aceptación del aplazamiento de la aportación del Consistorio.
En el tercero Consejo de Administración, recordó, se ofreció información sobre el proyecto de Arco de ladrillo y entonces el alcalde anunció su oposición hasta que no existiera una solución circulatoria sin presentar para un análisis previo. “Llevamos más de un año y medio con este asunto encima de la mesa”, dijo, para criticar que ahora se presente un informe provisional sobre el impacto de las obras de la estación Campo Grande.
Respecto al “folletín” de los pasos de Ariza, a su juicio resulta difícil entender que se generen problemas de movilidad porque se van a abrir pasos bajo la vía donde no existe nada, por lo que señaló ayudarían a la permeabilidad de la movilidad. Tras tres no, indicó, el pasado 6 de octubre se descartaron, tras vincularlo con el impacto de la reforma de la estación de trenes, que señaló será una de las “tres grandes” del país.
Finalmente, sobre la nueva estación de autobuses, Santano se dirigió al consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, para referirse a las reuniones de la comisión técnica que en febrero de 2022 dejó en manos del Ayuntamiento el estudio de tráfico. Sin embargo, en diciembre de 2024, dos años y cuatro meses después, se pidió que lo hiciera Sociedad, sin que se hayan facilitado los datos.
