ICAL
La Junta Directiva de CEOE Castilla y León y el Comité Ejecutivo de CEOE Valladolid se reunieron hoy en el Museo del Pan, en la localidad vallisoletana de Mayorga, donde reivindicaron una “discriminación positiva” en impuestos para el medio rural, además de una mayor seguridad para las empresas asentadas lejos de los grandes núcleos urbanos, y mejoras en la conectividad, infraestructuras y en la oferta de viviendas. Se trata, según explicaron el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, y el presidente de CEOE Valladolid, Carlos Magdaleno, de medidas que permitirían dar solución a “una enfermedad muy grave si no se trata a tiempo”, como es la despoblación.
En declaraciones recogidas por Ical, Aparicio destacó que comarcas como Tierra de Campos ofrecen “verdaderas oportunidades”, si bien consideró que es precisó afrontar numerosos “retos” para poder exprimir todo su potencial. “Carecemos de unas infraestructuras adecuadas y de conectividad, y hay falta de vivienda en la zona para poder atraer empresas que creen puestos de trabajo y que realmente se preocupen por el medio rural”, afirmó en declaraciones recogidas por Ical.
A su juicio, la despoblación se empieza a combatir “cuando se crea inversión y empleo por parte de los empresarios, y si no hay empleo no hay posibilidad de que al final estas tierras salgan adelante y se puedan desarrollar”. Es por ello que pidió “legislar de manera diferente en estos territorios, porque no es lo mismo montar una empresa en una zona rural que en la capital vallisoletana”. “Tenemos que adaptarnos al medio rural para ponernos a su altura para ver cuáles son las necesidades latentes que tiene el territorio, y poder corregir los desequilibrios. Junto a las administraciones, es preciso trabajar conjuntamente para crear el escenario propicio para que estas zonas de España puedan resurgir y tener futuro a través de las empresas”, señaló además de insistir en que “si no hay empresas que inviertan, no hay posibilidad de que el medio rural salga adelante”.
Entre otras claves de futuro, también se refirió a la necesidad de garantizar un “relevo generacional” en las empresas asentadas en el medio rural. “Hay mucho trabajo por delante y desde CEOE hemos empezado hace tiempo a trabajar en ello, porque creemos que entre todos lo podemos conseguir”, explicó antes de lamentar que, “legislatura tras legislatura, las administraciones centrales obvian completamente el problema y no ponen los medios suficientes para afrontarlo”.
Por su parte, Carlos Magdaleno resaltó que “las condiciones para emprender en un pueblo son muy difíciles” y lamentó que “Tierra de Campos es una zona que está enferma, de infraestructuras adecuadas, de conectividad, de falta de vivienda en la zona”, y apuntó “cuando uno está enfermo necesita cuidados especiales que son caros, pero si no se van a dar los cuidados que nos lo digan y que no nos engañen con promesas vanas”.
Él reivindicó una “discriminación positiva” o, al menos, “que no sea negativa”, y recalcó la “preocupación” de los empresarios de la zona tras las últimas oleadas de robos sufridas, algo que vinculó con los horarios limitados de funcionamiento del cuartel de la Guardia Civil de la zona.
Como posibilidad, planteó la opción de reducir el IRPF que tributan por sus nóminas los médicos, farmacéuticos y profesores que trabajan diariamente en el medio rural, pero siguen viviendo en zonas urbanas. “Eso no supone mucho dinero, es mucho dinero lo que estamos dispuestos a dar a otras regiones de España que ya tienen mucho dinero”, censuró.
También intervino el diputado provincial de Hacienda, Personal y Régimen Interno, Víctor Alonso Monge, quien apuntó que uno de los “grandes objetivos” de la Diputación de Valladolid es el desarrollo económico, algo que entienden que deben lograr “en colaboración con la iniciativa privada”. Él defendió también una reducción de impuestos en enclaves rurales, frente a la tendencia de subida de impuestos que propugna el Gobierno central, y pidió “bonificaciones para que los empresarios puedan implantarse y se cree más empleo”.
“La Diputación de Valladolid apuesta por las zonas más alejadas, creando polígonos en aquellos lugares más alejados de lo que son las capitales de provincia, como puede ser Carpio, Mayorga, San Miguel del Arroyo o Villalón, que promedian una ocupación en torno al 45 por ciento del suelo y de un 85 por ciento en las naves”, aseguró.
Por último, el alcalde de Mayorga, David de la Viuda, agradeció la elección del municipio para desarrollar la jornada, y defendió que la necesidad imperiosa de “empresas y empresarios en el medio rural”.
