ICAL
El eurodiputado del Partido Popular Raúl de la Hoz defendió hoy que la descarbonización del transporte debe abordarse “con realismo” y teniendo en cuenta la capacidad del sector para adaptarse, especialmente en territorios con un fuerte peso industrial como Castilla y León. De la Hoz participó hoy en el III Foro del Vehículo Industrial y Autobús organizado por ANFAC, bajo el lema “Moviendo un País”.
En este sentido, subrayó que el Grupo Popular Europeo comparte plenamente los objetivos de reducción de emisiones, pero considera “imprescindible” acompasarlos con la realidad del sector, en particular en el transporte pesado, caracterizado por ciclos de inversión largos, márgenes ajustados y una fuerte dependencia de infraestructuras que aún no están suficientemente desarrolladas, informa Ical.
Durante su intervención en la mesa de debate “La descarbonización del transporte en Europa: ¿se necesita flexibilidad normativa?”, de la Hoz incidió en que no se trata de rebajar la “ambición climática”, sino de “garantizar que los objetivos sean alcanzables en la práctica y no generen efectos contraproducentes”. En este sentido, señaló que tecnologías como la electrificación requieren una red de recarga de alta potencia que aún es claramente insuficiente en muchos Estados miembros, mientras que alternativas como el hidrógeno siguen enfrentando retos relevantes en términos de disponibilidad y costes.
En este contexto, ha puesto en valor instrumentos como el Acelerador Industrial, actualmente en tramitación en el Parlamento Europeo, del que es ponente, como una herramienta clave para facilitar la inversión, simplificar el marco regulatorio y fortalecer la capacidad productiva europea en sectores estratégicos vinculados a la transición industrial.
De la Hoz subrayó que esta apuesta por la industria es “especialmente relevante para regiones como Castilla y León, donde el sector de la automoción y su cadena de valor tienen un peso determinante en el empleo, la inversión y el desarrollo económico», e insistió en la “necesidad de acompañar este proceso con políticas que garanticen su competitividad”.
Por último, el eurodiputado defendió que la política industrial europea debe ser “compatible con el libre comercio, siempre que se base en la reciprocidad y en condiciones de competencia equilibradas”. “Europa debe seguir siendo una economía abierta, pero con reglas justas que permitan a nuestras empresas competir en igualdad de condiciones”, cerró.


