Mariluz Martínez / ICAL
El equipo de gobierno de Burgos (PP) propone compensar la subida de la tasa de basuras en 2026 con una bajada del impuesto de bienes inmuebles (IBI), según avanzó hoy la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, en su comparecencia ante los medios de comunicación, acompañada del concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, para abordar asuntos de actualidad del área económica.
En este sentido, Ayala recordó que el incremento de la tasa de basuras fue “impuesta” por el Gobierno de Pedro Sánchez, a quien recriminó que “nos obliga” a recaudar 2,05 millones de euros más, siendo 1,4 millones los que corresponden a viviendas y 0,6 millones a actividades comerciales o industrias. Se trata de la modificación de la ordenanza fiscal para cumplir con la Ley de Residuos e incrementar la tasa de basuras en aproximadamente un 18 por ciento.
Si bien en otros ayuntamientos de España el incremento de esta tasa ya se está aplicando, en el de Burgos “no se implantará hasta enero de 2026”. “Esta obligación impuesta no se traslada al recibo de los burgaleses porque hacemos una compensación”, resaltó. “Tenemos que incrementarla porque nos obliga la ley pero la propuesta es compensarlo con una bajada del IBI, que afecta a todos los ciudadanos”, insistió.
Asimismo, informó de que, si sale adelante la propuesta del equipo de gobierno, la bajada del IBI pasará del 0,4568 por ciento al 0,4382 por ciento, lo que suponen 2,23 millones de euros. “Es decir, la subida a la que nos obliga Sánchez supone un incremento de 2,05 millones de euros y lo que queremos hacer y por eso lanzamos esta propuesta es hacer una rebaja en el IBI, con una bajada de 2,23 millones de euros”, apostilló la primer edil.
Además, añadió que se introducirán dos modificaciones: una para las viviendas con una bonificación del 5 por ciento para quienes utilicen la tarjeta marrón, al menos, 50 veces al año y, otra para los comercios e industrias, con una bonificación del 10 por ciento para quienes acrediten algún tipo de certificación medioambiental.
De esta forma, según relató, esta propuesta se llevará mañana viernes, 29 de agosto, a la comisión tributaria y, posteriormente, al pleno municipal que se celebra el 5 de septiembre, pero advirtió de que tiene que ser aprobada por el resto de partidos políticos (PSOE y Vox) quienes deben “no votar en contra” para que reciba el visto bueno, siendo suficiente una mayoría simple. Si esto no sucede, el concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, advirtió de la imposibilidad de acceder a algunas líneas de fondos europeos.
Impuesto plusvalías y Aguas
La alcaldesa de la capital burgalesa también se refirió al impuesto que afecta al incremento de valor de terrenos de naturaleza urbana (plusvalías) como la segunda de las modificaciones que propone el equipo de gobierno para adaptarla a la nueva normativa estatal, así como a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (TC).
En este caso, lo que hará el Ayuntamiento de Burgos, según proponen los servicios técnicos, es introducir un sistema de actualización automática de coeficientes cuando así lo haga la normativa estatal. “Esta adaptación supondría un incremento estimativo de ingresos en torno a los 200.000 euros”, según apuntó.
Sin embargo, aseveró que como el equipo de gobierno del PP quiere “cumplir el compromiso de no subir los impuestos ni las tasas” porque “este año es la propuesta fiscal que lleva este equipo de gobierno de no subir impuestos y hacer alguna compensación” y, por tanto, “en la realidad será una bajada de impuestos en la práctica”, matizó. De esta forma, reiteró que “esta adaptación supondría un incremento de ingresos estimativo de 200.000 euros, y lo que proponemos a la comisión tributaria es que el porcentaje del gravamen se baje del 21 al 20 por ciento, lo que supone una rebaja estimada de ingresos de 500.000”.
En cuanto a la tasa de Aguas, recordó que durante este ejercicio 2025 la tasa de agua se mantiene congelada y que “a la vista de los buenos resultados económicos y también de alguna forma de los ingresos europeos que nos han entrado”, la propuesta es “tampoco subirla para 2026”. “No subirla en 2026, en realidad, lo que supone es acabar bajando el plan porque el coste de la vida sube constantemente; por lo tanto, en el sentido en el que no se sube, se está bajando los impuestos”, argumentó.
Finalmente, concluyó con que la propuesta fiscal del equipo de gobierno es “bajar los impuestos para 2026”, al tiempo que recordó que para ello necesitarán que “no haya voto en contra” de los otros grupos políticos con representación (PSOE y Vox) porque “en tanto en cuanto no tenemos mayoría, si otros grupos deciden votar en contra de que los burgaleses paguen menos impuestos, que eso es el voto a esta cuestión, no podremos reducir los impuestos”.


