ICAL
El Ayuntamiento cuenta oficialmente desde hoy con Presupuesto para el ejercicio 2025, tras su aprobación definitivamente (14 votos a favor de PP y Vox y 13 en contra de PSOE y VTLP) durante la celebración de un Pleno extraordinario. Unas cuentas dotadas con cerca de 445 millones de euros, las “más altas de la historia», que bajan impuestos y cumplen los principios de «sostenibilidad presupuestaria, sostenibilidad financiera y eficacia de los recursos disponibles”, afirmó el concejal de Hacienda, Francisco de Paula Blanco.
Blanco apuntó, al mismo tiempo, que es “un éxito” que una ciudad tenga el presupuesto aprobado, algo que mucha otras urbes no han logrado, al igual que el Ejecutivo nacional, porque este equipo de Gobierno “cumple con la ciudad”, informa Ical.
Así, puso en valor el hecho de que “Valladolid tenga presupuestos reales, rigurosos y sociales”, porque la ciudad tiene “rumbo, gestión y futuro”, aseguró durante un Pleno en el que también se rechazaron las alegaciones presentadas por la Federación de Asociaciones Vecinales Antonio Machado y la Asociación Vecinal Rodilla por contar con un carácter “ideológico” amparado bajo el “paraguas vecinal”, dijo el edil ‘popular’.
Las mismas se centraron en la “no inclusión” de aportación económica a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, así como en las partidas y proyectos financiados de la mano de los presupuestos participativos. Así, consideraron un “desprecio hacia la voluntad popular y a la participación ciudadana” el hecho de no integrar la totalidad de los diez millones de euros para realizar diversos proyectos votados por los vecinos de la ciudad en el proceso de 2022 y 2023, subrayó Margarita García, en representación de la federación.
A ese respecto, Francisco de Paula Blanco, señaló que las alegaciones presentadas no están vinculadas al ámbito inversor y de proyectos, sino al “ideológico”, remarco. “Estoy seguro que desde su óptica municipalista quieren que Valladolid tenga presupuestos, pero espero que los arboles no les impidan ver el bosque”, porque estos cuentas fortalecen las actuaciones en los barrios, dijo.
Blanco también consideró de “propaganda” la forma en la que se llevaron a cabo los presupuestos participativos en 2022 y 2023, porque “no fueron serios”, al establecerse como un “mecanismo arbitrario”, pese a que los calificó como “fundamentales”, pero siempre con “rigor y transparencia” y no tomar las decisiones con “encuestas sesgadas”.
Trasladó que se ha anunciado una nueva partida de 2,2 millones de euros en este ámbito, lo que supone un incremento de 200.000 euros respecto a los anteriores, aunque remarcó la necesidad de garantizar un sistema de participación ciudadana “basado en criterios técnicos y jurídicos sólidos”.
Cuenta y riesgo
Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pedro Herrero, lamentó que se vuelva a “impactar” contra el Convenio de la Integración Ferroviaria, de la mano de la no inclusión de la aportación económica del Ayuntamiento de Valladolid, “a pesar de que sí lo ha hecho la Junta de Castilla y León”, quien aseguró que el informe del Secretario General “no avala la desestimación” y advirtió al alcalde, Jesús Julio Carnero, de las responsabilidades que conlleva para su persona.
“¿De qué título jurídico dispone usted para hacer esto por su cuenta y riesgo? ¿Qué título jurídico le ampara para presupuestar por su cuenta y riesgo sólo una parte de la deuda que usted ha querido adquirir con la SVAV en 2024 y no toda ella?”, preguntó a Carnero, para anunciarle que el “boicot” a la integración ferroviaria “le va a salir mal”, porque “juega con el dinero de todos los vallisoletanos y haría bien en tener presente que ya hubo un alcalde que lo hizo y acabó sentado en el banquillo de los acusados”, comentó.
Por ello, detalló que Carnero ha contraído “por su cuenta y riesgo” una deuda de once millones de euros con la SVAV, al tiempo que recordó que el Ayuntamiento “ni ha pagado el dinero pendiente ni tampoco ha dedicado el presupuesto a las inversiones anunciadas a bombo y platillo hace 13 meses”, en enero del pasado año 2024.
Criticó la denominada “hoja de ruta” del PP y el equipo de Gobierno, que definió como “vivir del cuento y jugar con once millones más intereses”. “No cumplen sus propias enmiendas ni partidas, secuestran los once millones y los tienen muertos de risa, porque no pagan lo que deben ni les invierten”, quien aseguró que la Junta “no les sigue el juego”, pero la ciudad “no puede asumir las consecuencias de las decisiones de un alcalde”, aseveró.
Falta a la palabra
El equipo de Gobierno “ha ignorado las demandas ciudadanas”, aseguró en su intervención la concejal de Valladolid Toma la Palabra, Roció Anguita, quien acusó al edil de Hacienda de «faltarle a la palabra» a los vecinos, además de señalar que Valladolid “se enfrenta a cuatro años de una legislatura fallida» debido a la “falta de proyectos reales para la ciudad por parte del Gobierno municipal”.
Lamentó que no tengan más plan que el de “destruir lo que estaba hecho y engañar a la ciudadanía con promesas vacías”. «Han tomado una decisión que será legal, pero es inmoral. Han faltado a la palabra con los vecinos que ahora tienen que escuchar que sus propuestas para mejorar sus barrios son meras ocurrencias”, puntualizó.
Desde VTLP denunciaron que PP y Vox no ha presupuestado los proyectos de los presupuestos participativos que este Pleno “se había comprometido a ejecutar” en el último procedimiento abierto a la ciudadanía y en el que participaron los vecinos de los barrios.
También cargó por «jugar con dinero que no es suyo» en relación al soterramiento del ferrocarril, sin concretar de dónde saldrían los 4.000 millones de euros necesarios para su ejecución, por lo que preguntó cuánto dinero va a poner el Ayuntamiento o los servicios que van a eliminar para financiar esta obra. «Están estirando el chicle del soterramiento hasta las próximas elecciones municipales sin hacer ni dejar hacer, porque los once millones de euros que no se ejecutaron el año pasado han sido un ahorro forzado, y ahora presentan cifras ficticias sin ninguna negociación real con la Sociedad Valladolid Alta Velocidad”, relató.
A todo ello, el edil de Vox, Alberto Cuadrado, dejó claro que no hay una obligación legal de tener crédito reservado para cumplir estos proyectos enmarcados en los presupuestos participativos, que los calificó como de “bien intencionados” por parte de los ciudadanos, aunque, en algunos casos, no se pueden llevar a cabo, como ocurre con la reforma de la biblioteca de Blas Pajarero, la cual se encuentra sobre un aljibe, dijo.
Lamentó que se venga al Pleno a “atacar sin sentido” con el ámbito de Adif y el soterramiento, del que pidió que se haga ya. Un aspecto al que, de nuevo, Francisco Blanco, puso en valor el hecho de que “Valladolid tenga presupuestos reales», porque con esta aprobación, el Ayuntamiento “garantiza la estabilidad económica de la ciudad y refuerza su compromiso con el desarrollo y el bienestar de los vallisoletanos”, concluyó.
