ICAL
La economía de Castilla y León creció en el primer trimestre del año un 2,9 por ciento impulsada por la industria, que subió un 4,2 por ciento, y gracias al dinamismo del sector servicios, que mejoró un 3,7 por ciento y de la construcción (+2,4 por ciento), y a pesar de descenso del 7 por ciento registrado por el sector primario, provocado por un descenso de las producciones y de los precios de los productos agrarios y ganaderos.
De esta forma, el Productor Interior Bruto (PIB) creció dos décimas por encima de la media nacional, que fue del 2,7 por ciento, diez veces por encima del conjunto de la Zona Euro y cuatro veces más que en la UE. No obstante, a pesar de este buen comportamiento, muy por encima de las previsiones de la Junta para este año, situadas en el 2,2 por ciento, el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, hizo un llamamiento a la prudencia y adelantó un menor crecimiento en los próximos trimestres provocado por la subida de tipos y del IPC, el fin de los fondos europeos Next Generation y los efectos de la guerra de Irán.
