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Escuelas Católicas de Castilla y León reclamó hoy una “reflexión” sobre el impacto de los cambios introducidos por la LOMLOE en el sistema educativo nacional, tras los datos del último informe PISA, conocidos ayer, y que suponen “la mayor caída en los resultados de España en la historia del informe”.
Además, y tras pedir esa reflexión sobre “la evolución y los efectos sobre el aprendizaje del alumnado” de la ley educativa en vigor, Escuelas Católicas también señaló la necesidad de realizar “un gran pacto educativo, más necesario que nunca”, que debe estar basado “en el consenso de la comunidad educativa”.
Así lo esgrimió el secretario adjunto de Escuelas Católicas de Castilla y León, Leandro Roldán, en el día del inicio del curso en todas las provincias de la Comunidad salvo en Soria, donde comenzó ayer, y que estuvo marcado, en el sector educativo, por los datos del informe PISA, que sitúan a Castilla y León en el segundo puesto nacional en Matemáticas y Ciencias y en el tercero en Lectura.
Los resultados llevaron a Roldán a plantear que desde Escuelas Católicas están “muy satisfechos de los resultados de Castilla y León” pese a la caída con respecto al último informe, ya que la puntuación de los alumnos de la Comunidad que participaron en las pruebas del informe “vuelve a superar significativamente la media nacional, europea y de la OCDE”.
Algo que demuestra, a juicio de Roldán, que en Castilla y León existe “un sistema de gran calidad en ambas redes, la pública y la concertada-privada”, además de “un buen clima escolar, una gran preparación del profesorado y sistemas muy potentes de evaluación de diagnóstico e implicación de las familias”.
En todo caso, Roldán aseguró: “No debemos ser conformistas y trabajar para superar los datos del anterior informe”. Para ello, volvió a pedir esa “reflexión” sobre el impacto de los cambios de la LOMLOE y “un gran pacto educativo basado en el consenso de la comunidad educativa”.
Impacto de las nuevas tecnologías
El informe PISA también apuntó, como posible causa de la bajada de resultados no solo en España, sino en 23 de los 25 países que encabezan la clasificación, el impacto de las nuevas tecnologías y el uso de los dispositivos electrónicos en el alumnado. Al respecto, Roldán defendió que las aulas de Castilla y León “están haciendo un uso responsable que los medios tecnológicos tienen que tener en las aulas”.
Afirmó, además, que “no se puede hacer un uso abusivo de las nuevas tecnologías”, pero aseguró que, desde los centros pertenecientes a Escuelas Católicas Castilla y León se trabaja “en la misma línea que en la Consejería”, donde “no se ha hecho una prohibición de los medios tecnológicos como en otras autonomías” y se confía en el criterio de los “grandes profesionales que saben cuándo introducir la herramienta digital y cuándo no”.
Y es que, para Leandro Roldán, “lo más sencillo es la sensatez y dejar que los profesionales usen estos medios cuando en su proyecto sea necesario”, siempre desde la perspectiva de que aunque las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial exijan “nuevos aprendizajes y responsabilidades”, se deben incorporar a las aulas “con criterio pedagógico y ético” y teniendo en cuenta que “no van a sustituir nunca la labor docente”.
En ese sentido, defendió que “ante una sociedad cada vez más tecnológica, la educación debe ser cada vez más humana”, y aseguró que los centros de Escuelas Católicas de Castilla y León “seguirán prestando una especial atención a la convivencia, al bienestar emocional y al acompañamiento personal del alumnado”. Porque “más tecnología requiere más educación y humanidad”, concluyó.


